21 enero 2010
La línea de Buckpasser lucha por no entregarse
Por John Berry
Especial para Turf Diario de
www.thoroughbredinternet.com
El retiro de un caballo de primera clase y consistente es siempre un desencanto. Sin embargo, tal decepción es atenuada con el alivio cuando tal ejemplar se aleja de la pista apto para disfrutar de un retiro productivo -cuando en el cielo corre la noticias que Einstein, a sus admirable ocho años, ha tenido que salir del entrenamiento para unir las filas como padrillo en el Adena Springs de Kentucky.
Modelo mismo del caballo de carreras profesional, Einstein seguramente dejará su huella en el haras, y será una adición bienvenida a la línea de padrillos descendientes de Tom Fool (Menow), Caballo del Año en los Estados Unidos en 1953.
No es una de las líneas más prolíferas, pero continúa aportando buenos caballos, con el corriente ejemplo de Amen Hallelujah, una nieta del veterano Montbrook, afincado en Florida. Placé en dos carreras de grupo uno como dos años en 2009, Amen Hallelujah ganó recientemente el Santa Ynez Stakes, en Santa Anita.
Einstein es hijo de uno de los mejores caballos descendientes de esta línea que han aparecido en muchas décadas: Spend a Buck, ganador del Kentucky Derby en 1985, cuando fue votado como Caballo del Año en USA. Spend a Buck se estableció como un caballo top class a mediados del boom turfístico de los ‘80, y se transformó en un muy valuable proyecto cuando fue retirado al Lane’s End de Kentucky.
Sin embargo, falló en cubrir las expectativas y fue forzado a sufrir varios cambios de dirección. Se movió primero a Texas, luego a Louisiana y por último a su hogar final, Brasil, (previamente hizo shuttle durante las temporadas de 1997 y 1998), donde vivió desde 2001 hasta su prematura muerta al año siguiente, a causa de una reacción a un shot de penicilina.
Felizmente, al margen de no dejar la mejor de las impresiones en USA, Spend a Buck fue padre de muchos buenos caballos en Brasil. En la lista pueden incluirse al trotamundos Hard Back, que fue exportado al Norte para ganar alló el Gulfstream Park Breeders’ Cup Handicap (G1) de 2004 y luego a los Emiratos Arabes Unidos, donde escoltó a Polish Summer (Polish Precedent) en el Dubai Sheema Classic y más tarde a Gran Bretaña para ser segundo de Doyen (Sadler’s Wells) en el King George VI and Queen Elizabeth Diamond Stakes (G1). El de Einstein es otro de los nombres y, como múltiple ganador de grupo uno que tuvo la rara distinción de ser figura en la arena, el césped y las pistas sintéticas, ha probado ser un gran recuerdo de Spend a Buck.
Así lo resume el anuncio de Andy Stronach, Presidente de Adena Springs, cuando comunicó su retiro: “Es la clase de caballo que a uno le gustaría tener en su stud, y la clase de caballo que los fanáticos adoran ver correr. Estamos tristes de tener que decir que su campaña llegó al final, pero preferimos mirar hacia adelante y pensar que pronto lo tendremos en nuestro haras”.
Es apropiado decir que el mismo fin de semana en que Einstein fue enviado a la cabaña, también observamos a Amen Hallelujah alcanzar su victoria más importante, lo que fue un recuerdo del mérito de Montbrook, su padre, que, como Spend a Buck es por Buckaroo, descendiente de Buckpasser (Tom Fool).
Es difícil para un caballo de carreras del calibre de Tom Fool producir un ejemplar de méritos similares, pero él pudo manejar esa presión y ofrecernos a Buckpasser. Una de las estrellas de una época dorada de la hípica, Buckpasser ganó el Eclipse Award al Campeón 2 Años Macho de 1965, cuando sus contemporáneos incluían al brillante Graustark (Ribot) y al subsecuente ganador del Kentucky Derbu Kauai King (Native Dancer).
Una lesión marginó a Buckpasser de la Triple Corona de 1966, pero regresó al final de la temporada para finalizarla como Caballo del Año, habiendo corrido 14 veces y ganado en 13 de ellas, incluyendo el Arlington Classic (en el que Kauai King se fracturó y rodó) en el nuevo récord mundial para la milla de 1m32s4/5.
Su versatilidad y su clase se exhiben en el hecho que de sus victorias también incluyeron la Jockey Club Gold Cup, que en esa ocasión se corrió sobre dos millas en Aqueduct -actualmente se disputa sobre 2000 metros en Belmont Park- y que era considerada como la carrera más prestigiosa en los Estados Unidos. El final de la campaña de Buckpasser llegó poco tiempo después de que llegara segundo en la que bien puede considerarse una de las mejores carreras del siglo: el Woodward Stakes de 1967, cuando la trifecta fue construída por tres Caballos del Año (Damascus, Buckpasser y Dr. Fager).
El veredicto de la historia es que Buckpasser se transformó en un mejor padre de potrancas y yeguas madres, antes que de potrillos y padrillos.
Reconocidamente su récord como abuelo materno es magnífico, pues sus hijas han producido un gran lote de caballos espectaculares como Easy Goer (Alydar), El Gran Senor (Northern Dancer), Miswaki (Mr. Prospector), Seeking The Gold (Mr. Prospector), Woodman (Mr. Prospector), Private Account (Damascus), Slew O’Gold (Seattle Slew), Polish Precedent (Danzig), With Approval (Caro), Try My Best (Northern Dancer), Al Mufti (Roberto) y la gran potranca Versailles Treaty (Danzig).
Sin embargo, fue padre de muchos buenos potrillos, incluso los ganadores de grupo uno en los Estados Unidos L’Enjoleur, Silver Buck, Balzac y State Dinner. Silver Buck dejó buena impresión como padrillo, cortesía de Silver Charm, ganador del Kentucky Derby en 1997; a su vez, otro hijo de Buckpasser, el Caballo del Año en Canadá Norcliffe, es responsable de At The Threshold, padre del ganador del Kentucky Derby de 1992 Lil E Tee. A pesar de estos datos, Buckaroo puede ubicarse como el más influyente hijo de Buckpasser en el hemisferio Norte.
Buckaroo fue ganador de grupo dos a los tres años en 1978, antes de embarcarse en una exitosa carrera dentro de la reproducción en la que la tremenda campaña de Spend a Buck es el hecho más destacado. Fue también responsable de los titulares de grupo uno Lite The Fuse, Another Review y Roo Art.
Si Montbrook correría hoy en día, también habría sido rankeado como vencedor en el máximo escalafón, pero desafortunadamente cuando ganó sobre 1200 el Frank J. de Francis Memorial Dash (en 1993), en Laurel Park, era sólo una prueba de grupo tres.
Esa campaña fue la única en la carrera de Montbrook, pero fue lo suficientemente buena: compitió en ocho oportunidades y ganó en cinco de ellas, cuatro en el marco de los clásicos.
Sus victorias también incluyen el Riva Ridge Stakes (G3), sobre 1400 metros en Belmont Park.
Un caballo veloz proveniente de una buena familia (su madre Secret Papers había producido anteriormente al titular de G3 y placé de G1 Garden Gal, además de ser hermana del G2 en Royal Ascot Widaad), Montbrook., que permaneció en entrenamiento a los cuatro años sin lograr salir a pista, se ganó un lugar en el haras siendo retirado al Ocala Stud de Florida en 1995 con su servicio ubicado en un costo de 3000 dólares.
A la par de nunca ser reconocido entre la élite de los padrillos en los Estados Unidos, Montbrook tuvo un instantáneo suceso en el haras y fue mantieniéndose subsecuentemente como una fuente constante de buenos ganadores. Su primera camada tuvo seis ganadores clásicos, mientras que su segunda incluyó a Snuck In, vencedor en el Rebel Stakes (G1) en su ruta antes de convertirse en padrillo en el Cloverleaf Farms, así como también al placé de grupo uno Judge’s Case.
Montbrook disfrutó de su primer gran lauro con su tercera generación cuando Outofthebox ganó el Super Derby (G1). A ella también pertenecieron el grupo dos Shake You Down y el segundo en G1 Giant Gentleman
Thunderello, segundo en el Breeders’ Cup Sprint (G1) -que ahora es padre del G2 Monterey Jazz), surgió de la cuarta camada de Montbrook, como Ms. Brookski (G2) y Pure Precision (G3). La siguiente producción del reproductor incluyó otro vencedor de G1 (Tryst N Luck, dueño del Fountain of Youth y ahora en servicio en el Penn Ridge Farms de Pennsylvania) y a Max Forever (G3), mientras que de la sexta de sus generaciones surgió otro placé en el Breeders’ Cup como el ganador de G2 Chapel Royal (que es ahora uno de los líderes entre los reproductores establecidos en Florida y cuyos 38 ganadores a los 2 años en 2008 lo transformaron en el más exitoso padrillo de primera generación por lejos esa temporada).
Cuando Thunderello y Chapel Royal estaban representando a Montbrook en las pistas, el precio de su servicio se había elevado a los 20.000 dólares, inusualmente caro para los estándares de Florida. Eso, así y todo, puede considerarse como bastante barato para un padrillo cuyo porcentaje de ganadores clásicos ronda el 9 por ciento y que fue responsable de un potrillo de siete cifras en venta pública: Chapel Royal llegó al 1.200.000 dólares -un nuevo récord para Ocala en entrenamiento-, adquirido por Demi O’Byrne en Calder en 2003. En esa misma subasta, otra de sus crías alcanzó los US$ 300.000.
Como generalmente pasa cuando los padrillos alcanzan la edad de madurez, el precio del servicio de Montbrook -que tiene 20 años en estos días- bajó desde las cifras antes mencionada hasta los 7500 dólares, lo que es 2500 por debajo de lo que se pide por Chapel Royal.
Montbrook sigue proveyendo buenos ganadores con los años cercanos viéndolo representado por los ganadores clásicos Beacon Shine, Big Drama and Jardin, así como también el placé de grupo uno en 2009 Fleet Valid. Amen Hallelujah es su última estrella, clara muestra de que Montbrook está haciendo todo lo que tiene a su alcance para mantener a la línea paterna de Buckpasser en movimiento.
John Berry
Especial para
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Traducción: Turf Diario