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 8 febrero 2010
Con The Rosy, La Biznaga volvió a ganar el Casares
Con The Rosy, La Biznaga volvió a ganar el Casares
Juan Ithuralde, manager de la cabaña de los Blaquier, se mostró feliz con el triunfo y esperanzado para el futuro
La Biznaga ganó el Clásico Carlos Casares (G2) y la noticia no es ninguna novedad. Sus potrancas ya lo han hecho en bastantes oportunidades, la última de ellas fue Stormy Kiss, posterior ganador de grupo uno aquí y vencedora en de grado dos en los Estados Unidos.
El nuevo festejo de la divisa de Carlos Blaquier en la prueba que abre la selección para las dos años en la arena del Argentino llegó con The Rosy, pedigree ciento por ciento La Biznaga, como bien se encargó de aclarar Juan Ithuralde, manager general de la cabaña.
“Siempre es lindo ganar, pero cuando pasa con una potranca que viene de generaciones de selección dentro del haras, es doble la satisfacción. The Rosy tiene como cuarta madre a Cream Cracker (Victory Roll), a la que bien podríamos ubicar entre nuestras fundadores, y es una familia de la que salieron Cigar Toss (Egg Toss), Mac Toss (Egg Toss) y la misma Mac Royal, que fue una de las mejores de su generación”.
La Biznaga volvió a saborear un triunfo de grupo después de varios meses, pues el último que había conseguido fue con Pure Bike (Pure Prize) en las 1000 Guineas (G1) de 2009. “El año último no fue de los mejores, pero son cosas que pasas; tenés buenos y de los otros. Tenemos enormes perspectivas para esta temporada, con muchas de nuestras potrancas que muestran”, se anima a anticipar.
Al margen de por la victoria misma, Ithuralde estaba feliz por el comentario posterior de Julio C. Méndez, el jockey de The Rosy: “Me dijo que ganó porque es buena, pero que quiere más distancia. Siempre mostró condiciones de mañana e incluso había tenido una corrida bárbara para el Casares, mejor no podía andar. Por suerte todo se dio, porque a veces se llega con los diez puntos a la carrera pero el diablo mete la cola”, redondea.
No le alcanzaban las manos a Ithuralde para sostener los trofeos, pues recibió los correspodientes a propietario y criador y el de las Estrellas Plus. Se fue rumbo a su atalaya en la Tribuna Oficial a festejar con los amigos. Detrás, dejó una estele de optimismo.