Finalizó una efervescente venta de enero en Keeneland
12 Enero, 2018 Share

Finalizó una efervescente venta de enero en Keeneland

Todos los indicadores terminaron en alza con respecto a la misma subasta en 2017

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Como ocurrió después de las ventas de yearlings en septiembre o tras la subasta de noviembre, en Keeneland volvieron a observarse caras de felicidad al por mayor. Finalizó ayer la 60ta. edición de la Venta Mixta de Enero en el histórico recinto de esta ciudad y a la hora del balance otra vez sólo hubo buenas noticias.

Tras el cuarto día de actividad, la recaudación creció hasta los 34.996.000 dólares, un 21,57 por ciento por encima de lo ocurrido hace doce meses, cuando el remate incluyó 5 fechas, vendiéndose ahora 909 caballos contra los 961 del calendario anterior. En materia de promedio, también la suba fue importante, del 28,53 por ciento, y la media también mejoró: de 10.500 a 12.000 dólares.

“Los fuertes resultados de la venta de enero continúan reflejando al gran entusiasmo que la gente está mostrando por ser propietarios de caballos de carrera. Están trayendo capitales para invertir en la industria a largo plazo adquiriendo yeguas madre. En el caso de los yearlings, los pinhookers tuvieron mucha actividad, quizás anticipándose a lo que sucederá en septiembre”, contó Bob Elliston. Vice Presidente de Ventas y Carreras de Keeneland.

Al cabo de la subasta, hubo 2 piezas que se vendieron en siete cifras, situación que no ocurría desde 2013. La ganadora de G2 Mrs McDougal terminó quedándose con el precio máximo al ser adquirida en 1.600.000 por el agente Steve Young para un cliente cuyo nombre no trascendió.

El otro ejemplar que alcanzó el millón de dólares redondo fue un macho de año hijo de American Pharoah y hermano materno del notable velocista Caravaggio (Scat Daddy), cuyo ticket firmó “a la distancia” M. V. Magnier para que defienda en el futuro los intereses del grupo Coolmore.

El mercado de los caballos de carrera en Estados Unidos sigue firme. Keeneland Enero, sin dudas, lo ratificó.