Montesana Rye largó parada y se recuperó para brillar
10 Febrero, 2018 Share

Montesana Rye largó parada y se recuperó para brillar

La pupila de Omar Labanca mantuvo su invicto en el Casares (G3), tras una partida desafortunada

Debe correr algo Montesana Rye, la notable ganadora que tuvo en el súper sábado de Palermo el Clásico Carlos Casares (G3-1000 m, arena), puntapié inicial para el largo proceso selectivo de las potrancas en el centro. Largó parada la invicta, pero poco a poco se recuperó y levantó vuelo de los 300 metros al disco para terminar imponiéndose con mucha solvencia y… ¡con resto!

Habrá que imaginarse el gesto de decepción ante ese “portazo” inesperado para la hija de Catcher In the Rye, entre sus allegados y entre aquellos que la apoyaron desde los boletos. En una carrera de 1000 metros, estaba dando una ventaja grande, importante, difícil de remontar.

Pero no fue así para la pupila de Omar Labanca que, como la tarde de su auspicioso debut, pudo dar cuenta de Not for Her (Not for Sale), ahora por dos cuerpos cuando su rival se había hecho ilusiones de unir ambos extremos con efectividad.

A otros 3, Joy Nikita (Fortify), que tampoco tuvo una buena partida, completó la trifecta delante de Esencial Candy (Sidney’s Candy). Las que no se vieron fueron Nostalgia Key y Bataraza Key, las favoritas de El Alfalfar y que sólo terminaron quinta y última, respectivamente, en una tarde para el olvido de la divisa de la familia Camogli, justo en carreras (el Casares y el Kemmis) donde generalmente vuelven a casa con sonrisas. A veces (pocas) puede fallar.

Al cabo de 56s clavados, marca 2/5 más lentas con relación a lo que empleó Sausalero (Sebi Halo) un rato antes en el Guillermo Kemmis, Montesana Rye se trepó al tope del incipiente ranking de las potrancas y alimenta las esperanzas de encontrar un rendimiento similar o aún mejor en los 1200 metros del Clásico Saturnino J. Unzué (G2), próximo paso para las dos años.

Francisco Goncalves (en tarde formidable) le dio una conducción paciente a la defensora del Stud Doble S.S., sin desesperarse ante la mala partida y poniéndola bien de a poco. El brasileño no por nada es uno de los mejores jinetes del país.

Un dato bastante particular. Como en el Kemmis, hubo 1-3 del criador, ahora con La Biznaga como protagonista. Montesana Rye tiene por madre a Forty Montera (Roar), desprendimiento de una de las familias más antiguas de la cabaña que se liquidará el mes próximo, la de Brane (Right of Way), con base en el inolvidable Haras Ojo de Agua y que produjera a Braseante (Practicante) y Montañez Tom (Shy Tom) en su paso por el haras de Charly Blaquier.