Premios, voces y la clase magistral de Juan Carlos Bagó…
20 Abril, 2017 Share

Premios, voces y la clase magistral de Juan Carlos Bagó…

Mucha tela para cortar dejó la entrega de los Premios Carlos Pellegrini; política y política del turf, caballos y un panorama que desconcierta

La entrega de los Premios Carlos Pellegrini es un clásico. Pero no sólo porque los mejores de cada temporada encuentran su consagración, sino porque, de un tiempo a esta parte, se ha transformado en un atril de catarsis para el turf argentino. No fue la excepción la gala que se vivió anteayer en la Tribuna Oficial del Hipódromo de San Isidro, donde entre plaquetas y reconocimientos, los discursos que se escucharon dejaron todo tipo de sensaciones. Por fortuna, allí estuvo Juan Carlos Bagó para aportar palabras precisas, ciertas, inteligentes, mirando hacia adentro de una industria que no aprende de sus errores hace muchos años y que tampoco apuesta a fondo por sus propias posibilidades desde tiempos inmemoriales. Dijo el propietario del Haras Firmamento tras recibir el enésimo reconocimiento para su cabaña como el Criador del Año que el turf da más trabajo que la propia industria automotriz, y que no suelen ocuparse los lugares que la actividad se merece por su aporte traducido en fuentes de trabajo irremplazables. “La culpa no es de nadie más, la culpa de que esos espacios estén vacíos es nuestra por no hacer conocer más al turf… Nos conocemos entre nosotros, pero muchas veces al año me paso comentándole a gente que no tiene nada que ver con el turf lo extraordinario que es un día de carreras… Y la gente lo toma como si fuera un entretenimiento común, pero creo que es muy importante que tomemos concienca de eso. Tenemos muchas instituciones con gente capaz, pero tiene que ir llegando el momento en que haya menos y más fuertes, con un impulso determinado y objetivos claros. Merecemos mucho más de lo que somos hoy. Si tenemos que pensar que el Estado debe tener una actitud de apoyo está bien, pero estoy seguro que lo mejor que se puede hacer es lo que parte nuestra…”. El espontáneo análisis de Juan Carlos Bagó fue una clara visión de la realidad del turf argentino. Miguel Crotto, Presidente del Jockey Club Argentino, por su parte, eligió otro camino, bastante confrontativo y que quizás tenga sus razones en las inminentes elecciones del Jockey Club Argentino, donde buscará la reelección ante dos listas opositoras. “Hoy estamos en una gran crisis, una crisis que de continuar puede terminar con la actividad tal como la conocemos. Sin embargo, nosotros creemos que es una crisis innecesaria y que están los recursos propios como para poder comenzar un turf exitoso y moderno, que debería ser el objetivo común de todos los que estamos acá. Para el Jockey Club el año 2016 fue muy malo; después de que en 2015 los socios del club, en su  mayoría no vinculados a las carreras, hicieran un enorme esfuerzo para cancelar la totalidad de la deuda bancaria y ordenar el resto de los pasivos, el sector hípico del club perdió 20 millones de pesos, que se explican en su totalidad por la caprichosa modificación de la distribución de los fondos de la Ley 13.253, y que había sido unánimemente acordada por todos en noviembre de 2014, y por la prohibición de exportar la señal de las carreras al exterior. Fuimos severa e injustamente perjudicados, siendo el Jockey Club una asociación civil sin fines de lucro y que pone a disposición de la actividad 200 hectáreas en la zona más valiosa del Gran Buenos Aires, y por la que va a pagar este año en concepto de impuestos más de 40 millones de pesos, creemos que medidas de estas características son inentendibles…”. “También en 2016 hubo aspectos positivos para la actividad, uno de ellos, el desarrollo del turf federal, a través del desarrollo de los hipódromos de Azul y Tandil. No tengo la menor duda de la importancia que tiene desarrollar el turf federal, pero creo que es un gravísimo error hacerlo desfinanciando el turf de élite. Sin el turf de élite, que está expresado en La Plata, Palermo y San Isidro, no hay ninguna posibilidad de tener un producto internacional aceptable. Por otra parte, fue muy positivo el tema de las mejores edilicias en el Hipódromo de La Plata”, agregó Crotto, considerando además que “en tres aspectos centrales para el desarrollo del turf, no se hizo absolutamente nada. No avanzamos en la red de captación de apuestas, sigue siendo robada día a día y carrera por carrera la señal del Hipódromo de San Isidro en el interior del país sin que las autoridades ni la actividad tomen nota de esto y, por otro lado, continúa el doping programado siendo una estafa a los aficionados; es hora de que los profesionales se autoregulen y que nadie en la actividad apañe a los ladrones”, comentó el dirigente ante los presentes. Crotto consideró que deberían ser 4 los pasos a seguir a futuro para el desarrollo de la hípica: la disminución de la quita en las apuestas, aumentar su red de agencias (hoy tiene 650 y la idea es llegar como mínimo hasta las 2000), el cumplir las reglas en el tema doping y el poder mostrar el producto a la sociedad, para lo que propuso que cada uno de los que reciben parte de la subvención dediquen el 3 por ciento de lo recibido al financiamiento de un Canal Hípico abierto y gratuito. A la luz de sus palabras, Crotto no fue gentil con la gestión de Melitón López al frente de la Lotería de la provincia de Buenos Aires durante la temporada anterior. Se sabía que de un lado y del otro no había precisamente amor, pero los dichos del dirigente sacaron a la luz esas luchas internas. Casi que culpó a las medidas adoptadas desde el Instituto Provincial por el quebranto de esos 20 millone de pesos que dejó el ejercicio 2016 para la casa de la Avenida Alvear. Es un número que resulta altamente llamativo, habiendo recibido 328.000.000 de pesos en subsidios, recaudando claramente por encima de los $ 1000 millones y cobrando precios elevados por los boxes ubicados en el Campo 2, además de la luz y otros gastos que abonan los propietarios en ese sector. Las declaraciones de Crotto que apuntaron hacia los hipódromos del interior del país (específicamente Azul y Tandil) parecieron empezar como elogios, pero desnudaron el latente rechazo del Jockey Club al simulcasting y por supuesto no fueron bien recibidas tierra adentro. No son muchos, sin embargo, los que se animan a dar a conocer su opinión a viva voz, vaya uno a saber cuál será la razón, pero Roberto Vignatti, propietario del Stud-Haras Juan Antonio, publicó una carta en Facebook con frases fuertes al respecto que merece destacarse. “Más allá de la entrega del Pellegrini a nuestro Santillano, me quedo con la sensación amarga de haber visto la vergüenza y la evidencia de por qué el turf argentino no da ni un solo paso hacia adelante. Dirigentes desconocedores de la realidad, engreídos de que ellos son los artífices de la actividad, desconociendo el números de errores y atrocidades que no dejan de cometer día a día, hasta llegando a desconocer el turf del interior , repitiendo que es imposible sacar un buen potrillo de élite sin ellos”, señala parte de la misiva de Vignatti, que tuvo amplia e inmediata repercusión en las redes sociales. A la fiesta de los Pellegrini no fue Martín Lanusse, el Presidente de la Lotería de la Provincia de Buenos Aires, aunque sí asistió Santiago Gourdy Allende, Director de Hipódromos y Casinos. Lanusse no es una cara que se haya visto demasiado ante el público hípico, casi nada, aunque algunos manifiestan que desde una menor exposición aporta lo suyo. De todas formas, nunca es malo que el apoyo desde el Gobierno se cristalice en la cancha y no sólo en los escritorios. Laa fotos siempre suman. Poco puede discutirse de los Premios Pellegrini, más allá de estar de acuerdo o no; al fin, no hay elección que no genere discusiones. Donde sí acertó San Isidro fue con las menciones, con César Valle, Roberto Pellegatta, Ignacio Pavlovsky y la Revista Palermo como destinatarios. Sin embargo, el punto de crítica casi generalizado fue la adjudicación del Pellegrini del Año al Laboratorio del propio Hipódromo de San Isidro. Otra vez el Jockey Club se premió a sí mismo (en un autoelogio que resulta poco razonable), y destacando el trabajo de un sector que no hace más que cumplir con el objetivo para el que fue creado. Se complicó innecesariamente la casa de Alvear en este rubro, pues nadie se hubiera enojado si, como debió ser, el galardón le era concedido a Alfredo Gaitán Dassié, autor de una tarde tal vez irrepetible con los tres Grupo 1 del día del Pellegrini. Creado para distinguir a la figura máxima de la actividad cada temporada, en los años cercanos fue entregado al público que nos acompaña, a las damas del turf, a los criadores del siglo pasado y ahora al laboratorio. El turf nacional tiene caras de peso, nombres de jerarquía, caballos y profesionales de destaque permanente. ¿Porqué no volver a las fuentes lo más pronto posible? Si la historia sigue por el camino actual, el Pellegrini del Año se convertirá más en una anécdota que en un premio. Diego H. Mitagstein

Comentarios

  1. agustinbustos
    agustinbustos Abril 26, 10:38
    Muy buena nota, coincido con Vignatti. No puede ser que Crotto se crea una elite por sobre el interior, el turf es una familia en la que todos nos ayudamos, el no fue ungido superior a un criador que está en Entre Ríos por ejemplo, me parece una falta de respeto propia de lo que mostró la Comisión de Carreras del Jockey durante los últimos dos años. Estos tipos viven en el pasado, y el autopremio es otra muestra de la impunidad que se manejan con la plata de otros... excelente trabajo Turf Diario felicitaciones¡

Escribir Comentario

Solo usuarios registrados pueden comentar.