Con los colores del Stud Viernes Asado, fue uno de los grandes campeones de los últimos años, ganando el Gran Premio José Pedro Ramírez (G1) de 2013; prestaba servicio en el Haras La Jolla

MONTEVIDEO, Uruguay (Especial para Turf Diario).- Fue un guerrero de mil batallas, un caballo que se hizo querer, uno de los mejores en los últimos años sobre la arena de Maroñas. A los 12 años murió hace unos días el crack Impérrito en el Haras La Jolla, donde cumplía funciones como padrillo, y la tristeza fue grande.

Nacido en el Haras Don Alfredo y luego defensor de los colores del Stud Viernes Asado, el hijo de Robin des Pins y Jovem Rafaela (Trempolino) realizó una campaña formidable, ganando en 11 de sus 21 apariciones y venciendo en la gran mayoría de las carreras trascendentes del cronograma clásico local.

Con Fernando Olivera como socio en cada una de sus apariciones, hizo historia cuando el 6 de enero de 2013 alzó el trofeo más preciado de todos en el Gran Premio José Pedro Ramírez (G1), batiendo por 3/4 de cuerpo a Troyano Plicck (Plicck). Con Aníbal y Sebastián San Martín supervisando su preparación, el zaino se impuso también en los grandes premios General Artigas (G2), Presidente de la República (G2), Municipal (G2) y Comparación (G3), así como también en los clásicos Campeones Classic (en 2 oportunidades), Asamblea de la Florida (G3), Manuel Quintela (G3) y Carlos Reyles (L).

Impérrito fue además segundo en el Gran Premio Nacional (G1), en el Gran Premio General Artigas (G2), en el Gran Premio Municipal (G2) y en el Clásico Las Piedras (L), totalizando más de 10 millones de pesos uruguayos en premios.

Hermano materno de la ganadora clásica Bellotta (Dubai Dust), Impérrito ingresó a la reproducción en 2017 y sus primeros hijos transcurren apenas los 3 años. Sólo 3 crías componen esa camada inicial, con 3 más nacidos en 2019, 15 en 2020 y 4 registrados durante la actual temporada.

Impérrito marcó una época sobre la arena de Maroñas, desparramando su talento y su gran capacidad competitiva. Se fue joven, pero nadie olvidará su aporte potente a esta etapa del renovado Maroñas. Con el zaino se fue un crack.