Padre del triplecoronado American Pharoah y del campeón Classic Empire, se descompensó tras servir una yegua

Golpe durísimo el que recibió en la mañana del lunes la cría de los Estados Unidos y mundial. Pioneerof the Nile, uno de los mejores reproductores jóvenes de la actualidad y padre del triplecoronado American Pharoah, murió repentinamente cuando era trasladado a una clínica luego de mostrar síntomas extraños tras cubrir una yegua.

“Estamos muy tristes con la pérdida de un caballo tan valioso. Era superior físicamente hablando, ya productor de un ganador de la Triple Corona y tenía una ‘personalidad’ única. Todos aquí en WinStar Farm estamos con el corazón roto”, comentó vía un comunicado Elliott Walden, Presidente de la cabaña ubicada en Lexington, Kentucky.

Hijo de Empire Maker y nieto del crack argentino Lord At War a través de Star of Goshen, Pioneerof the Nile fue uno de los mejores potrillos de su generación antes de convertirse en un padrillo exitoso. Ganó 2 carreras a los 2 años, incluído el CashCall Futurity (G1), llegando además segundo en el Breeders’ Futurity (G1) de Keeneland. La temporada siguiente se impuso en el Robert B. Lewis Stakes (G2), en el San Felipe Stakes (G2) y en el Santa Anita Handicap (G1), para luego ser escolta de Mine That Bird (Birdstone) en el Kentucky Derby (G1).

Continuador de la línea paterna de Mr. Prospector (Raise a Native), Pioneerof the Nile vivió su momento épico de la mano del mencionado American Pharoah, ganador de la Triple Corona en 2015, Caballo del Año, Campeón 2 Años Macho y Campeón 3 Años Macho.

Pero también produjo a Classic Empire, Campeón 2 Años Macho de 2016 y vencedor en el Breeders’ Cup Juvenile (G1), a los ganadores de G1 Cairo Prince y Midnight Storm y a los vencedores graduales Jojo Warrior, Insta Erma, Cash Control, Vinceremos, Levante Lion, Dark Nile, Catch My Drift y Positive Spirit.

Un éxito también en las ventas, Pioneerof the Nile cumplía una nueva temporada de servicio en WinStar Farm a un valor de US$ 110.000 y su pérdida es dolorosa al máximo para la cría del mundo, pues todavía tenía mucho más por dar dada su juventud.