Según informó el sitio Donguima.com, el crack sufrió un accidente en su piquete del que no se pudo recuperar

Storm Mayor, el campeón; el doble ganador del Gran Premio Carlos Pellegrini (G1), murió en La Mission Robles, tras sufrir un accidente en su piquete del que no se pudo reponer, según publicó el sitio Donguima.com. Se fue el crack, que desde 2018 servía allí luego de pasar muchas temporadas “preso”, luego de aquél episodio de sus épocas de gloria cuando, tras ser vendido, nunca pudo viajar por “problemas de papeles”. 

Historia dura la del hijo de Bernstein y Maya Toss (Egg Toss) nacido en el Haras La Biznaga. Caballo del Año, Campeón Caballo Adulto y Campeón Fondista de 2006, que sufrió como ninguno un mar de peripecias que se extendió por exactamente 11 años; una eternidad. Contrastes que alegran y entristecen rodearon aquél culebrón en el que el zaino pagó carísimo errores ajenos, sufriendo desprecios hasta entendibles. 

Después de ganar su segundo Pellegrini, en 2006, Storm Mayor fue vendido al príncipe saudí Tirki bin Badar bin Saoud gracias a la intermediación de un agente árabe radicado en los Estados Unidos y que contó con la pata sudamericana en un colega chileno y otro argentino. Una vez concretada la transacción, el crack fue invitado a correr la Dubai World Cup de 2007, y hacia allí se aprestaba a viajar cuando fue “interceptado” en Ezeiza por un inusual y espectacular operativo de la aduana, entidad que alegaba que el caballo no podía haberse vendido por menos de 2 millones de dólares, un número antojadizo.

El caso fue caratulado como “contrabando” por aduana, Storm Mayor no viajó y quedó “detenido”, atravesando a partir de allí decenas de inconvenientes, procesos y cuestiones rarísimas, como una denuncia por robo, una vez que fue retirado del stud de Juan Esteban Bianchi, su cuidador, donde pasó 4 años…

Tirki bin Badar bin Saoud quiso solucionar el tema en un principio, con dos opciones por delante: o que le devolvieran el dinero o que le mandaran el caballo. Pero todo se complicó, ninguna de las dos cosas pasaron. El príncipe murió y sus herederos no quisieron meterse en el problema gigante en que había entrado la causa.

Muchos años pasaron desde ese terremoto judicial, plagado de abogados, informes, documentos, investigaciones y expedientes; tiempo durante el cual Storm Mayor no hizo otra cosa que sufrir, encerrado; tristemente desaprovechado.

Storm Mayor tuvo 3 crías en 2018, y ese año inició su campaña en La Mission Robles, cubriendo 27 yeguas y también trabajando allí en 2019. También ganador del Gran Premio Copa de Oro (G1) y del Gran Premio de Honor (G1), el zaino murió entonces a los 17 años, justo cuando disfrutaba de esa libertad que durante tantos años se le había negado y en el momento en que su estupenda capacidad corredora tenía la posibilidad de mostrarse como padrillo, su destino natural si aquél triste episodio no lo hubiera limitado tanto.