Después de 35 años de trayectoria, y habiéndolo ganado todo, el fornidable profesional colgó la fusta este jueves en La Teste

Como el quería, con algo simple y humilde, el formidable jockey francés Olivier Peslier colgó la fusta este jueves en La Teste, uno de los hipódromos de menor rango del circuito francés, poniéndole fin a un trayectoria formidable y a través de la que se convirtió en uno de los mejores de todos los tiempos.

Con 51 años, a la hora de las razones sobre una decisión que admitió meditada, explicó: “Mi salud está bien, pero necesitas los caballos y necesitas competir, y si no tienes tantos caballos, es el momento de decidir dejarlo porque es muy complicado montar poco

“Después de una carrera muy extensa tuve muchos éxitos. Gané más de 3700 carreras y conseguí 500 victorias en carreras de grupo. He ganado tanto con árabes como con pura sangre y 165 Grupo 1, así que es increíble cuando miro todo lo que fue mi vida en los hipódromos”, agregó.

Peslier fue Jockey Campeón en Francia en 1996, 1997, 1999 y 2000, en una trayectoria de más de 35 años y al cabo de la cuál se impuso en 4 ediciones del Prix de l’Arc de Triomphe (G1): con Helissio (Fairy King, 1996), Peintre Célebre (Nureyev, 1997), Sagamix (Linamix, 1998) y Solemia (Poliglote, 2012), sin olvidar sus 3 victorias consecutivas en el Breeders’ Cup Mile en las riendas de la formidable Goldikova (Anabaa).

“Gané en todo el mundo y tuve grandes éxitos y grandes momentos. Conocí mucha gente buena y estoy muy contento de hacer un alto en mi carrera y poder ver todo lo que pasó. Gané todas las carreras buenas en Inglaterra: el Derby de Epsom, el King George y varias en Royal Ascot. En Japón, gané 12 G1 y también la Japan Cup, además de todas las grandes carreras de allí y también la Breeders’ Cup y todos los Derbys en Europa.

“Así que ahora es el momento, estoy en buena forma y todo va bien. Es triste tomar la decisión pero esta mañana he montado seis caballos y mañana montaré algunos caballos en entrenamiento y seguro que seguiré montando algunos caballos porque a todo el mundo le gustan los caballos y además monto por mi pasión”.

Casi que no hubo pista importante del mundo que se privara de tener a Olivier Peslier alguna vez como invitado, un jockey fenomenal, respetado, querido. Uno de los grandes dice adiós, cerrando una época maravillosa y después de una campaña tan formidable que será imposible olvidar.