El crack local mantuvo su invicto en la gran carrera de ParísLongchamp, estableciendo el cuarto tiempo más rápido de la historia y derrotando con claridad a Westover y Onesto

PARÍS, Francia (Especial para Turf Diario).- La popular broma de Francia segundo, no corrió para el Prix de l’Arc de Triomphe (G1-2400 m, césped), la carrera más importante para los fondistas en la temporada europea y que este domingo en ParisLongchamp vio la esperada consagración de Ace Impact, el crack local.

Si bien no alcanzará seguramente  sanar la herida que dejó la derrota de Mbappe y compañía en la final del Campeonato Mundial de Fútbol ante la Argentina de Messi y sus secuaces, por cuestiones de popularidad, obviamente, la gran actuación del hijo de Cracksman llevó el delirio a la enorma cantidad de fanáticos que dio forma a un lleno total en las tribunas.

Como en 2020 con Sottsass (Siyouni), el entrenador Jean-Claude Rouguet y el jockey italiano Cristian Demuro se unieron para otro triunfo memorable, ahora de la mano del invicto, que mediante una atropellada imparable que desató desde los 400 metros terminó venciendo por 1 3/4 cuerpo al regular Westover (Frankel), que sumó su tercer de G1 de la temporada, pues había terminado en la misma colocación en el Dubai Sheema Classic (G1) de Meydan y en el King George VI & Queen Elizabeth Stakes (G1) de Ascot.

A media cabeza, Onesto (Frankel) fue notable tercero, mientras Hukum (Sea the Stars) se transformaba en la gran decepción, finalizando noveno tras mostrarse cerca desde la partida.

Antes ganador del Prix du Jockey Club (G1) y del Prix Guillaume d’Ornano (G2), Ace Impact no había corrido nunca en ParisLongchamp, pero superó la prueba a pura calidad y en un tiempo de 2m25s50/100, el cuarto más veloz de la historia, detrás de los establecidos por Peintre Célebre (Nureyev), Bago (Nashwan) y Danedream (Lomitas), con la particularidad de haber rematado en 33s6/100 para los 600 metros finales.

“Siempre decimos que es el mejor cuando gana, pero creo que lo mejor es su aceleración nunca vista. Es un caballo extraordinario, un crack, nos deja sin palabras. Tuvo un desarrollo muy limpio y su actuación en el derecho hizo el resto. De cara al futuro, no soy un admirador de las pistas de los Estados Unidos, por lo que no creo corramos el Breeders’ Cup Turf (G1)”, con Rouguet tras la carrera, que fue clasificatoria para la serie estadounidense.

Los que sí viajarían a Santa Anita serían Westover y Onesto, sus escoltas, con ganas de revancha.