Con el hijo de Remote del Stud-Haras Firmamento, el preparador Adrián Reisenauer logró su primer éxito en una prueba de grado

LA PLATA.- Ausentes los referentes que hasta aquí había tenido el proceso selectivo para los machos jóvenes en el hipódromo de esta ciudad, el Clásico Luis María Doyhenard (G3), ya sobre 1300 metros, le ofreció la posibilidad de saltar a los primeros planos al ascendente Adorado Rim.

Reservado del Haras Firmamento, el hijo de Remote trajo una victoria inolvidable para Adrián Reisenauer, pues es la primera de G3 que consigue en su breve trayectoria como preparador, trabajando en exclusiva para Juan Carlos Bagó, y para la cabaña de la gaviota, su casa.

El zaino había sido sexto cerca debutando sobre el kilómetro a mediados de enero y ya cuando un mes más tarde subió hasta las 12 cuadras mostró un salto grande, saliendo de perdedor sin lujos, pero de forma convicente.

Ahora, en su primer desafío a nivel gradual, dio otro saltito para lograr un nuevo triunfo, ya más cómodo, con un Aníbal Cabrera en sus riendas que lo llevó de menor a mayor y respetó al máximo sus tiempos, dejándolo acomodarse en la primera parte para pedirle el esfuerzo sólo en la recta.

Adelante se mostró Arcanum (Horse Greeley), rápido para establecer parciales de 24s clavados y de 47s47/100. Soñar Despierto (Winning Prize) le puso presión al principio, pero luego, ya desde la mitad del codo, fue el propio Adorado Rim el que se ubicó en su persecusión.

Una vez en la recta, intentó disparar el líder, pero Cabrera le dio intención a su potrillo y este respondió de la mejor forma, pasando de largo por los 200 metros y separándose hasta sacarle 2 1/2 cuerpos en el disco a Arcanum, de buena carrera.

A 4 largos más, Soñar Despierto completó la trifecta con 2 1/2 más hasta Come Upon (Full Mast), el perdedor mejor ubicado. En una actuación totalmente anormal, Notable Island (Lizard Island) quedó fuera del marcador, cuando era uno de los principales candidatos. El tiempo fue de 1m18s48/100, más que razonable.

Tras la victoria, Cabrera declaró ante el micrófono de Daniel Sinebug y de la circuito cerrado de televisión sureño: ” “Quiero dedicárselo a Cebolla -Reisenauer-, que es el primer G3 que gana y se lo tenía más que merecido. Es un potrillo que tiene buenas condiciones, y que va madurando. Va a llegar a mayores distancias porque tiene mucha calidad”.

Por su parte, el propio Adrián agregó: “Nací en Firmamento, es mi casa desde siempre. Estoy feliz por el equipo, por el patrón, que nos da siempre todo lo que necesitamos para poder trabajar a gusto. Todos laburan muy parejo en el stud, con todo el equipo del haras, y estoy realmente muy feliz”.

Adorado Rim es parte de la primera generación fuerte de Remote (Dansili) en Firmamento, y los números con sus 2 años vienen siendo sólido. Justo es recordar que el padrillo sirve desde la última temporada en el Haras Los Turfistas, de regreso a la zona de San Antonio de Areco y Capitán Sarmiento, donde se inició desde el Haras Vacación.

El potrillo es la segunda cría de la buena de Adora Nistel (Van Nistelrooy), que ganó el Gran Premio Estrellas Distaff (G1) y el Clásico Federico de Alvear (G3), además de haber conseguido un rosario de arrimes en su campaña.

Ya también madre de Súper Cócaro (Super Saver), ganador de 2 carreras a los 3 años en Palermo, tiene por abajo una de las familias fundadoras de Firmamento: la de la fenomenal Mucura (Hot Dust), incansable fuente de grandes caballos a nivel nacional.