El hijo de Angiolo batió en la raya a Renio Joy y se impuso en el Clásico Lamadrid (L)

Como siempre, Renio Joy (Fortify, 60) le puso todo el corazón del mundo a su actuación, pero esta vez no logró terminar adelante. En el Clásico Lamadrid (L-1000 m, césped), del viernes en el Hipódromo de San Isidro, se encontró con un adversario de agallas similares y que pudo vencerlo. Dando continuidad a su racha positiva, y volviendo a parecerse a aquél que ilusionó grande de potrillo, Agiosto (56) se hizo jerárquico y sueña con más.

Hijo de Angiolo e Incredulidad (Intérprete), el zaino preparado por Eduardo “Palito” Accosano se quedó con una carrera espectacular, después de un mano a mano que se pasó de vibrante desde los 350 metros al disco con Renio Joy y que sólo desniveló sobre la sentencia, afirmado por un Rodrigo Blanco que está en un momento fantástico. Hubo apenas media cabeza entre Agiosto y Renio Joy, que otra vez dejó su corazón a la vista, más allá de la derrota o de un cabeceo que no lo favoreció. A 2 cuerpos, Maximus Johan (Curioso Johan, 53 1/2) completó la trifecta, delante de Le Bronx (Le Blues, 55 1/2) y el topweight Unity (Grand Reward, 60 1/2), que volaron más bajito de lo esperado.

Cría del Haras El Paraíso, Agiosto recorrió el kilómetro en 57s52/100, consiguió su tercer éxito seguido -cuarto por total en su campaña- y ahora tratará de dar un paso más en una categoría que está en plena “reorganización”.