En una actuación pocas veces vista, el crack ganó por 19 1/2 cuerpos el Pacific Classic (G1) en Del Mar, a nada del récord de Candy Ride; el brasileño Royal Ship terminó tercero, a una cuadra

DEL MAR, California (Especial para Turf Diario).- Tras la fantástica victoria de Flightline en el Pacific Classic (G1-2000 m, arena, US$ 1.000.000) de bolsa), las comparaciones fueron inevitables. En varios lugares se llegó a leer que desde la victoria del inigualable Secretariat (Bold Ruler) en el Belmont Stakes (G1) de 1973 no se veía una actuación semejante. Más allá de todo, de buscar parangones y de palabras de los más diversos colores, la realidad es que lo que hizo el hijo de Tapit este sábado en Del Mar fue de otro planeta, único.

En el césped, el mundo disfruta del dominio de Baaeed (Sea the Stars), y en la arena no parece haber nada ni parecido a Flightline; los dos están invictos, valga el dato. En apenas su quinta salida, saltando por primera vez a la milla y cuarto, el pupilo de John Sadler fue una maravilla con montura, una máquina, estuvo descomunal.

Haciendo un mínimo esfuerzo le ganó por 19 1/4 cuerpos -sí, la cantidad está bien, no es un error…- a Country Grammer (Tonalist), con el campeón brasileño Royal Ship (Midshipman) llegando tercero a 7 más, todo en una marca de 1m59s28/199, a 13/100 del récord que ostenta el crack argentino Candy Ride, aunque, justo es decirlo, Flavien Prat sujetó al favorito en la última cuadra.

Flightline corrió en todos lados, pero desde la mitad de la recta opuesta transformó la escena en un stand up, empezó a sacar ventajas y ya al pisar la recta había dejado a sus rivales en otro código postal. El final fue a pleno lujo, ante el aplauso de las tribunas que encontraron el espectáculo que habían ido a ver.

En la G3 Feathered (Indian Charlie) y con la doble G1 Finder’s Fee (Storm Cat) como bisabuela, Flightline sacó pasaje directo al Breeders’ Cup Classic (G1) de noviembre próximo en Keeneland, carrera para la que ya es considerado enorme favorito. Incluso, después de lo que fue capaz de hacer en el Pacific Classic, ya se especula con que varios de sus posibles rivales opten por el Breeders’ Cup Dirt Mile (G1), entre ellos, Life is Good (Into Mischief).

Flightline hizo real lo impensado, ¡hasra lo comparan con Secretariat!. Lució como un caballo distinto, sin límites, invencible. Ya se anunció que muy probablemente siga compitiendo en 2023, y fue una noticia tan grande como su triunfo. Cracks semejantes salen muy de vez en cuando, casi nunca. ¿De qué planeta viniste Flightline?