Con tan sólo 40 años, el jockey debió dejar la profesión por una lesion irrecuperable en el nervio óptimo, como consecuencia de su caída con Goteo Key el 1 de mayo último

Por Diego H. Mitagstein

Por supuesto que si había algo que le faltaba al rostro de Altair Domingos era alegría. Nunca en su vida hubiera pensado en abandonar la pasión de su vida tan joven, tener que pensar en cómo seguir adelante desde otro ángulo. Pero el destino quiso que aquella dura caída del 1 de mayo en Palermo con Goteo Key (Key Deputy) le pusiera punto final a una trayectoria fantástica, repleta de imágenes inolvidables.

A sus 40 años, el jockey brasileño oficializó este lunes en el Hipódromo Argentino de Palermo su retiro definitivo de la profesión, en una conferencia de prensa preparada por las autoridades y a la que el ídolo asistió junto con su familia y en la que estuvo acompañado por Antonio Bullrich, Presidente de la comisión de carreras, y por Octavio Arakaki, cabeza del Servicio Médico porteño y que supervisó la recuperación de Domingos desde el mismo día del accidente.

Con la camiseta argentina, como homenaje para el país que lo acogió y donde vivió muchos de sus mejores momentos, Altair  contó a la prensa: “Todavía no sé cómo va a seguir mi vida, tengo varios proyectos, pero seguro que será algo ligado a los caballos. Corrí por todos lados, pero nadie tiene la sangre que tienen los argentinos por este deporte y eso me encanta”.

Arakaki también fue receptor de preguntas, y en su intervención se encargó de aclarar que “la lesión del nervio óptico que sufrió Altair, lamentablemente, no es recuperable”.

Nacido en Irigoyen, Corrientes, pero criado desde muy pequeño en Brasil, esposo de la simpatiquísima Danielle y padre de Mateus y Nicoly, Domingos se inició en las cuadreras antes de radicarse en los principales hipódromos de su patria por adopción, cumpliendo además un paso por el exterior, compitiendo en los Emiratos Arabes Unidos. 

Vencedor con Top Hat (Royal Academy) en el Grande Premio Brasil (G1) de 2008, Altair Domingos se radicó en la Argentina para la temporada de 2009 y fue considerado como Jockey del Año en 2014 y 2015. En nuestro país, según el Stud Book Argentino, corrió 13.225 carreras, ganando 2093 (15,8 por ciento) y sumando premios por casi 315  millones de pesos; 227 de sus triunfos llegaron en clásicos, y 38 en grandes premios de G1. 

Por muchos años jinete oficial del Stud-Haras La Providencia, su nombre aparece relacionado con notables corredores como Hi Happy (Pure Prize), El Margot (El Garufa), Juhayna (Johannesburg), Jumbalaya (Pure Prize), Ollagua (Pure Prize), Kononkop (Pure Prize), Candy Nevada (Pure Prize), Todo Un Amiguito (Mutakddim), Girlie (Pure Prize), Mighty Hunter (Mutakddim), Sir Winsalot (Lasting Approval), Kalithea (Exchange Rate), etc.

Jockey recio, fuerte, de esos al que en un final cerrado para ganarle había que dejarlo todo, Altair Domingos dejó huella en cada lugar donde mostró su calidad única, su clase brillante y su don de gente. Merecedor del cariño del público -quizás el más difícil de los triunfos por conquistar…-, demasiado temprano debe colgar la fusta y pensar en rehacer su vida. 

Por lo pronto, ya tiene un “objetivo” en el corto plazo, pues junto a Danielle esperan dentro de aproximadamente 5 meses el nacimiento de su tercer hijo, seguramente un disco tan especial para el querido Nico como aquellos que cruzó adelante con Hi Happy o El Margot.

Palermo saludó a Altair Domingos en su despedida y estuvo más que bien. No se merecía más que esa lluvia de aplausos que lo acompañó cuando se puso de pie para el saludo final.