Durísimo desafío tendrá este sábado en el Kentucky Turf Cup Stakes (G3), por 1 millón de dólares

FRANKLIN, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Después de una reprise para el olvido en el Birdstone Stakes (L) de Saratoga, el caballo argentino American Tattoo enfrentará este sábado una misión prácticamente imposible en el Calumet Farm Kentucky Turf Cup Stakes (G3), a correrse sobre 2400 metros en el césped de Kentucky Downs y con una bolsa de premios disponible de un millón de dólares.

En la que será su segunda presentación al cuidado de Jack Sisterson, y para la sociedad conformada por el Calumet Farm y el Stud Juan Antonio, el hijo de Not for Sale enfrentará 11 adversarios, partirá desde la posición número nueve y contará con la conducción de Adam Beschizza.

Es realmente llamativo a estas alturas que para American Tattoo la preferencia siga estando en la grama y en distancias extensas, cuando sus triunfos fueron todos en la arena y la mayoría en tiros intermedio, con excepción del que consiguió en el H. Allen Jerkens Stakes (L) de Gulfstream Park, cuando enfrentó un grupo de rivales limitadísimo, sobre 2000 metros.

Sus dos labores finales bajo la preparación de Todd Pletcher habían sido sendos golpazos, y la historia no cambió de salida con su traslado a la base de Sisterson en Keeneland. ¿Podrá cambiar la historia? Más allá de la ilusión y del entusiasmo, una labor destacada sería una gratísima sorpresa.

Con tres victorias en el norte, cinco fracasos y un tercero en el Marathon Stakes (G2) de Santa Anita Park, American Tattoo tendrá por delante algunos referentes de la categoría, tal el caso de Zulu Alpha (Street Cry) que se muestra intratable esta temporada, habiendo ganado la Pegasus World Cup Turf Invitational Stakes (G1), el Mac Diarmida Stakes (G2) y el TVG Elkhorn Stakes (G2), además de terminar segundo en el Kitten’s Joy Pan American Stakes (G2).

Ganador de esta misma competencia hace 12 meses, Zulu Alpha es apenas uno de los escollos gigantes para el argentino, pues también fue confirmado Arklow (Arch), al cuidado de Brad Cox y que fue segundo en este turno en 2019 y primero en 2018.

Titular del Joe Hirsch Turf Classic Stakes (G1) y del American Turf Stakes (G2) de potrillo, sin dudas se siente cómodo en el difícil trayecto de Kentucky Downs, una ventaja gigante.

Escolta de Zulu Alpha en el Elkhorn, Postulation (Harlan’s Holiday) tiene experiencia y buen roce, incluso, siendo segundo en el Calumet Farm Kentucky Turf Cup Stakes (G3) de 2017. Su actualidad es por demás positiva y de allí que aparezca en el horizonte como otro de los candidatos.

H. Graham Motion le tiene toda la fe del mundo a Standard Deviation (Curlin), más allá de que sus dos salidas más cercanas lo hayan mostrado algo por debajo de su nivel usual. Dueño de un par de clásicos menores, tiene arrimes en tres competencias de G1 y eso puede resultar fundamental para que se prenda en la definición.

Bill Mott apuesta fuerte por Red Knight (Pure Prize), que reprisa luego de una ausencia de más de 7 meses. Su despedida lo vio terminar cuarto en el William L. McNight Stakes (G3), pero antes había sido segundo en el Red Smith Stakes (G3). Como para tenerlo en cuenta.

Y queda por contar otra presencia argentina, la del entrenador Ignacio Correas (h.), que pondrá en los partidores a Bundibunan (Ghostzapper), un buen caballo al que varias veces le ha faltado un poco de suerte y que guarda una buena experiencia durante 2019 en Kentucky Downs, cuando terminó cuarto en el Exacta Systems Dueling Grounds Derby (L).

Como se puede apreciar, para el bueno de American Tattoo la montaña que tiene por delante parece demasiado empinada, aunque tratándose de un ejemplar de sus condiciones, resulta imposible no guardar la esperanza de volver a verlo rendir al máximo de sus posibilidades. Ojalá…