La hija del campeón Santillano superó a su rival por 4 cuerpos en el kilómetro del Clásico General Güemes (L), sobre el barro

Anguila de Coral hizo pesar su enorme roce y se dio el gusto de alcanzar este viernes sobre la arena pesada del Hipódromo Argentino de Palermo el mejor triunfo de su campaña. La yegua platense fue terminante para defender su favoritismo y quedarse con el Clásico General Güemes (G3), disputado sobre el kilómetro, la distancia donde ofreció sus mejores actuaciones.

Después de una derrota en el codo del Bosque ante la potranca Rosas del Rosedal (Forge) en el Especial Ranquelia, la hija del campeón Santillano le quitó el invicto a Evangel Seiver (Super Saver), empleando un tiempazo de 54s89/100 en la recta alterada porteña, ratificando esa condición de siempre que muestra: su envidiable regularidad.

Sólo una vez más allá de los puestos rentados sobre 24 presentaciones, Anguila de Coral se mantuvo siempre a la expectativa mientras Evangel Seiver salía a marcar el paso metiendo ritmo. Nada cambió en la primera mitad, pero ya por los 400 Francisco Arreguy (h.) acercó a la ganadora, que poco más adelante pasó al frente para desprenderse en el cierre.

Finalmente fueron 4 los cuerpos que la yegua del Stud Cañada Rica estableció de diferencia sobre Evangel Seiver, de buen debut en este nivel, más allá de haber cedido su imbatibilidad. A otros 5 largos, My Dear Scat (Knockout) completó la trifecta mientras que a 17 más Joy Benz (Fortify) cerraba la marcha tras largar retrasada.

Preparada por Leonardo Rodríguez y criada por el Haras La Pasión, Anguila de Coral lleva la velocidad en su sangre, pues es nieta de la recordada Astrológica (Senor Pete), que ganó 13 carreras en un campañón, incluso el Gran Premio Estrellas Junior Sprint (G1), al cuidado de Néstor Yalet y con la chaquetilla del Stud Las Telas.

Para la heroína del Güemes fue el octavo triunfo de su trayectoria, quinto de nivel jerárquico y tercero en el plano clásico, tras vencer en el Aristophanes a los machos y en el General Alvear (L), sin contar varios arrimes importantes. Anguila de Coral hizo pesar toda su experiencia para contrarrestar el empuje y el agrande de Evangel Seiver. Le sobró efectividad.