La hija de Santillano, que venía de 3 labores no del todo convincentes, se impuso por 1 cuerpo sobre Sisterhood

Anguila de Coral encontró el camino del disco después de algunas actuaciones desconcertantes. Fue este lunes en la arena húmeda del Hipódromo de Palermo, donde de atropellada se quedó con el Handicap Pasión (1000 m), la prueba más importante de una reunión de vuelo bajo en materia de calidad pero que aportó juego por 104.696.687,40 pesos, con un promedio de 8,724.724, cifra más elevada a la que se consiguió el último sábado.

Cargando exigentes 60 kilos, la hija del campeón Santillano corrió lejos durante buena parte del trayecto, pero de los 500 metros al disco comenzó a descontar por el centro de la pista para dominar en la cuadra final y terminar batiendo por 1 cuerpo a Sisterhood (Qué Vida Buena, 54), una de las que vino al son de la banda en todo momento; a la cabeza, New Prize (Winning Prize, 53) fue tercera, con el pescuezo de diferencia sobre Urban Lady (Strategic Prince, 58), todo tras excelentes 54s88/100.

La contracara la mostraron Piedra Preciosa (In the Dark, 61) y Wanda Zaira (Violence, 58), las dos más jugadas. La primera, favorita de $ 1,95, desde temprano vino complicada y arriba se arrimó hasta terminar quinta a 2 3/4 cuerpos, bajando un tanto su nivel. La defensora de Rubio B., en tanto, se movió cerca y arriba aflojó, también, en una labor inferior a lo esperado.

Preparada por Leonardo Rodríguez y del Stud Cañada Rica, Anguila de Coral fue criada por el Haras La Pasión y tiene por madre a Anisetta (Street Cry), que antes ya había producido a la placé clásica Astrópica (Sabayón) y al muy corredor Andaz (Exchange Rate), que supo vencer en el Clásico Velocistas de La Punta. La abuela de Anguila de Coral no es otra que la recordada sprinter Astrológica (Senor Pete), que ganó 13 carreras en los máximos, inlcuído el Gran Premio Estrellas Junior Sprint (G1).

Para la heroína del Handicap Pasión fue el sexto triunfo en su campaña sobre 17 presentaciones, tercero a nivel jerárquico, tras vencer en los clásicos General Alvear (L) y Aristophanes.