Tras casi 4 décadas de trayectoria y de muchísimos triunfos inolvidables, a los 55 años deja la profesión que abrazó con amor

LA PLATA.- No habrá clásicos hoy en La Plata. Ni siquiera una carrera que esté fuera del nivel de las condicionales. Sin embargo, no será una reunión más. Hoy dirá adiós a la fusta tras casi 40 años de trayectoria el querido jockey Antonio Fabián Rivero, un ídolo en los eucaliptos, un hombre que con trabajo y esfuerzo se ganó el cariño de todos los aficionados.

El de los duelos magníficos con otro jinete icónico en el Bosque como Jorge Daniel Ojeda, el que ganó el Gran Premio Dardo Rocha (G1) con el uruguayo Adyacente (Adriatic), con El Charlatán (Handsome Halo) y con Badajo (Roy), el dueño de la estadística de jinetes de 2002 se retira a los 55 años, dejando tras de sí una estela de clase y ser ejemplar para dedicarse de lleno a una función que ya viene desempeñando desde hace un tiempo: la de ser maestro en la Escuela de Aprendices de su querido hipódromo.

Los chicos ya no tendrán la enorme ventaja de competir contra su profesor, pero ahora podrán aprovecharlo de tiempo completo en el aula y en la cancha, aprendiendo de su enorme experiencia, haciéndose mejores como profesionales, pero también como personas. De eso, Antonio Fabián Rivero sabe mucho.

Según los datos aportados por el Stud Book Argentino (aunque las cifras previas a los años ‘90 aún están en plena carga), Antonio Rivero ganó 1913 carreras sobre 15.956 corridas, totalizando premios por casi 1200 millones de pesos, con su pico de actuación desde mediados de los años ‘80 hasta mediados de los ‘90.

Rivero ganó el Gran Premio Nacional (G1) de 2000 en Palermo con Tapatío (Candy Stripes), pero también el Gran Premio Jockey Club (G1) de 1989 en San Isidro con Auténtico (Factorial). En la silla de Now Bordeaux (Bordeaux Bob) conquistó  el Gran Premio Selección de Potrancas (G1) de La Plata y con Pancho Press (Arrow Press) sumó el Gran Premio Suipacha (G1), en 1992. Fue el jockey de Vilas Light (Light Cavalry) en 2 de los tres pasos de la Triple Corona del Bosque que se alzó en 1992, incluído el Gran Premio Provincia de Buenos Aires (G1) y el de Freddy (Roy) cuando ganó el Gran Premio Estrellas Juvenile (G1).

Con Don Juan Tag (Johnny’s Prospect) se llevó la copa del Gran Premio Ciudad de Buenos Aires (G1) y con Mister Phone (Speakerphone) la del Estrellas Sprint (G1), mientras que Orientado Tom (Shy Tom) y El Expresivo (Candy Stripes) lo tuvieron en su montura cuando vencieron en el, por entonces, Gran Premio Raúl y Raúl E. Chevalier (G1), en 1999 y 2001, respectivamente.

Antonio Fabián Rivero correrá su última carrera a las 17,30, en el undécimo turno. Será conduciendo a Mingle (Master of Hounds), a la que cuida Héctor Granea y que está entre las candidatas en un lote numeroso. Sobrará la emoción, también los recuerdos de tantas tardes inolvidables. No habrá público para saludarlo, pero cuando todo vuelva a la normalidad llegarán los merecidos reconocimientos. Rivero dice adiós y una parte grande en la historia del turf platense cierra una etapa. Un maestro con todas las letras.