Sixties Song, Nicholas y Pure Nelson defenderán el prestigio albiceleste esta tarde en el Club Hípico de Santiago

SANTIAGO DE CHILE, Chile (De un enviado especial).- ¿Se hará realidad para el turf argentino aquello de que no hay dos sin tres? La respuesta al interrogante llegará este domingo, alrededor de las 19,30 horas, cuando se de la hora de partida para la edición número 35 del Longines Gran Premio Latinoamericano (G1-2000 m), sobre la pista de césped del Club Hípico de Santiago.

Sixties Song (Sixties Icon), Nicholas (Equal Stripes) y Pure Nelson (Mount Nelson) saltarán a la cancha para llegar a la pierna de triunfos consecutiva en condición de visitante para la hípica nacional, tras las consgraciones del propio Sixties Song hace dos años en el Sporting de Viña del Mar, y de Roman Ross (Roman Ruler), doce meses atrás en la arena de Maroñas, en Uruguay.

Optimismo es la palabra ideal que rodea la presentación de los tres caballos albicelestes, no sólo por la calidad que ampliamente han demostrado tener a la hora de la competencia, sino porque no ha habido inconveniente alguno desde que desembarcaron en esta ciudad.

Nunca antes un ejemplar extranjero levantó la copa del Latinoamericano cuando la prueba se disputó en el Club Hípico, un record tremendo y contra lo que deberán luchar los tres zainos. Pero tampoco jamás nuestro país llegó a esta prueba allí con un equipo de semejante jerarquía.

Todos con largada interna, apostarán sus fichas a lo que pueda suceder en el desarrollo, una incógnita general y mucho más después de que este sábado por la mañana se conociera que el crack “uruguayo” Fitzgerald podría no ser de la partida tras el problema que sufrió el viernes perdiendo una herradura y por el descontento de su gente con el estado de la pista en algunos sectores. “Si no mejora, no va a estar en la partida”, dijo Carlos Zaffaroni, propietario del hijo de Put It Back a los medios de su país.

Sixties Song y Nicholas son zagueros, se mueven a la expectativa y aguardando un tren rápido para sacar el mayor provecho de sus potentes atropelladas. Nicholas no abandonará la retaguardia bajo ningún punto de vista, pero para Sixties Song, en caso de un trámite lento, puede haber alguna posibilidad de venir más cerca. El que parece puede salir a jugarse desde temprano es Pure Nelson, después de que su gente eligiera la gatera uno en el sorteo. Es dúctil el pupilo de Isidoro San Millán que será presentado por María Muñoz, y ante la ausencia de punteros (sin Fitzgerald, claro…), la cuerda puede contemplarse como una posibilidad.

Genera mucho respecto el terceto argentino, pero los locales confían a pleno en sus cartas más destacadas: Nuevo Maestro (Ivan Denisovich), la yegua Penn Rose (Dylan Thomas) y Ya Primo (Mastercraftsman). Los dos primeros han dominado durante todo 2018 las pruebas de distancia en Blanco Encalada, y su apego a la distancia y al trazado a mano contraria del Club Hípico no es un detalle para nada menor. El potrillo, en tanto, ganó bárbaro El Derby (G1) en Viña del Mar, pero ahora bajará desde los 2400 a los 2000 metros y arrancará desde la puerta 15.

Perú sueña con el pequeño Milos (Yazamaan), el experimentado Sensacionale (Broken Vow) y el bravo (de carácter) More Than Words (More Than Ready), aunque llegaron aquí luego de las decersiones de varios de los clasificados originalmente. Todos con excelentes campañas en Monterrico, agregan la peligrosidad inca acostumbrada.

Y queda Brasil, cuyos boletos estarán jugados a las patas de la yegua Hassenah (Red Runner) y al cuatro años Fillmore (Wild Event), que tendrán que medir ahora su calidad con muchos de los mejores del continente.

Promete ser una fiesta excepcional el Latinoamericano versión 2019, y para la Argentina está la oportunidad grande de volver a ganarlo, eso que tanto costaba en otros tiempos y que ahora parece haberse transformado en una sana costumbre.

Diego H. Mitagstein