Hija de una hermana de «El Matador», mantuvo su invicto esta temporada quedándose con la edición inaugural del Clásico Blue Prize, en Palermo

La velocidad con codo entre las yeguas tiene un exponente de calidad en Asturiola, la gran ganadora que tuvo este viernes sobre el césped del Hipódromo Argentino de Palermo la edición inaugural del Clásico Blue Prize, disputado sobre 1200 metros.

La hija de Angiolo, que venía de vencer bajo idénticas circunstancias en el Clásico Francia de San Isidro, ratificó su actualidad, mantuvo su invicto en lo que va de la temporada y parece lista para dar pelea al que raye bajo sus condiciones preferidas.

Astuto estuvo el jockey Adrián Giannetti con la zaina preparada con Juan Carlos Borda, pues no tuvo apuro en abordar las posiciones de vanguardia y siempre mantuvo una posición externa, alejada de los problemas de tránsito que, por ejemplo, sufrió la favorita Framea (Cafrune), por dentro.

Foto Graciosa (Manipulator) fue la encargada de marcar el paso, mientras Asturiola quedaba cuarta y Framea tercera comprometida junto a los palos. Una vez en el derecho, la líder se entregó rápido y ganaron posiciones Idaira Chica junto con Asturiola, mientras la preferida del público no podía hacerse un hueco para avanzar.

Poco a poco fue dominando la yegua del Stud Cañada Negra, que terminó abriendo una diferencia de 1 cuerpo sobre la sorprendente Idaira Chica y con Framea “sufriendo” a medio cuerpo en tercera posición, todo al cabo de 1m10s9/100.

Criada por el Haras El Paraíso, y atravesando sus cuatro años, Asturiola lleva ahora tres victorias clásicas a lo largo de su trayectoria, pues en abril de 2019 se impuso en el Vale Dori, no por casualidad, también sobre 1200 metros, aunque en la arena del norte.

Asturiola tiene por madre a esa buena yegua que fue La Asturianita (Louis Quatorze), ganadora clásica en su etapa de corredora e hija a su vez de otro nombre recordado en la velocidad como Shape (Senor Pete), todo con los colores de El Asturiano como vínculo. Esta última también produjo a la G2 Scarlatt (Orpen) -vientre a su vez del G3 Scarlatt (Easing Along)- y al inolvidable Sharper (Johannesburg), uno de los cuadreros más convocantes de la historia.