Atropellando desde lejos, venció por el pescuezo a su hermano Happy Day, en la central del martes en el Hipódromo de Maroñas

MONTEVIDEO, Uruguay (Especial para Turf Diario).- Para aquellos que creen en las cuestiones genéticas, el 1-2 que lograron los hijos del bueno de Midas Touch en el Clásico Invasor (2200 m, césped normal) pudo haber sido una consecuencia absolutamente lógica. Césped y larga iba a ser el terreno perfecto para que las crías del Galileo que supo ser segundo en el Irish Derby (G1) y en el St. Leger (G1) encontraran su pico, y ahora Athelsta y Happy Day se encargaron de darles la razón, copando el marcador de la carrera que rinde tributo al crack.

Claro, cuando se espera por esas condiciones el tiempo parece pasar lento, aunque en cuestiones de caballos, no hay otra forma. Pueden correr 1000 metros en la arena los Midas Touch, pero seguramente no será el ámbito donde mejore se vayan a desempeñar. La campaña del ganador es otra muestra, pues tras un comienzo con no placé incluído, todo pareció enderezarse.

Fue segundo, ganó, repitió, quedó tercero en el Manuel Quintela (G3), tomó impulso con otra conquista condicional y ahora demostró que estaba listo con una victoria impresionante, atropellando abierto desde la zaga del grupo para quedarse con todo prácticamente en el último salto, doblegando por el pescuezo a su hermanito Happy Day y con Don Pata (Aerosol), que había dominado metros antes, en tercero a otro pescuezo, todo tras 2m17s5/100.

El Clásico Invasor tuvo una nota sensible, pues Happy Day corrió con los colores del Stud X.V. del recientemente fallecido Jorge Larrañaga, tras un pedido expreso de los propietarios del potrillo y que la familia agradeció con el corazón. No ganó, pero para muchos sí lo hizo. Un gesto hípico de corazón y respeto conmovedor.

La fecha de Maroñas dejó además un interesante triunfo del potrillo argentino Prelude Boy (Catcher In the Rye Pleasant Legent, por Tapit), criado por el Haras La Leyenda y que tras vencer debutando en Las Piedras repitió ahora en Maroñas adelantándose por el pescuezo a Pingo (T.H. Approval), sobre 1400 metros y en la arena.