El cuidador consiguió su mejor triunfo de la temporada con Nastia en el Selección

Roberto Bullrich gritó con alma y vida el triunfo de Nastia en el Gran Premio Selección (G1). Le sobraban motivos al cuidador, en el contexto de una temporada brava, dura, que él de antemano sabía que iba a ser así, más allá de algunas tristezas que no estaban en los planes.

“La verdad es que siento una alegría inmensa porque recién recordaba que no ganó un Selección desde hace 19 años, con Miss Linda (Southern Halo)… Lo había corrido alguna que otra vez más, pero nada se compara con esto. Para mi este está siendo una temporada muy difícil, básicamente por el fallecimiento de de Carlitos Martínez de Hoz, al que extraño mucho. Para mí fue un golpazo terrible, y lo digo en todo sentido, porque además de ser el administrador de todo lo mío, fue un amigo de la vida” dice, agregando casi sin descanso: “Y estoy encantadísimo que Nastia sea propiedad de la mujer de Fabre pero, y tenía que ser La Biznaga la que me traiga de vuelta a las lluces, porque hace mucho que no las venía…”, sonríe.

“Coco”, como le dicen casi todos, se mete de lleno en la carrera: “Cuando corrimos el Beazley (G2) creí que Nastia lo ganaba, pero no se exactamente que pasó. Después, con el resultado que conseguimos, dude de correr el Selección, pero ella me contestó en la cancha como si dijera: ‘yo estoy bien, teneme fe’. Después solo la vareé y todo el entorno me decía que la corriera; así se decidió. La idea era que viniera de atrás; finalmente se dio como esperabamos y ganó una carrera espectacular. Aclaro que siempre me gustó Nastia, me pareció que íbamos a mojar algún clásico de los buenos pero nunca pensé en el Selección. Si me preguntás cuál quiero ganar, sin duda te contestaría el Oaks”.

Sólo, se tiende Bullrich, con su locuacidad y generacional habitual: “Sacando conclusiones, creo que Nastia es la más fondista del grupo, eso debe de haber pasado y lo digo con muchísimo respeto. Pero creo que hoy gana por ese motivo. Ahora llegará el tiempo de soñar con la Copa de Plata (G1), contra las yeguas adultas, todo un desafío, que siempre me gusta afrontar más cuando tengo una potranca como ella”.

Se lo consulta porqué había estado apartado de los grandes triunfos, y no duda un segundo en responder: “Hoy tal vez me toca entrenar caballos de no tanta categoría como antes, que hace que no molesten tanto, pero este es un regalazo que me viene bárbaro para seguir adelante con la misma fe de siempre”.

Casi no hay carrera fuerte que Roberto Bullrich no haya ganado a lo largo de su envidiable trayectoria en la cuida de SPC. En muchas de esas fotos fue La Biznaga su socio, y cuando la divisa se liquidó él sabía que las cosas no iban a ser tan sencillas. Pero para los profesionales distintos, capaces de forjar cracks, siempre hay tiempo para volver a los titulares. Nastia devolvió al entremador a los primeros planos. Porque, aunque a veces no lo veamos -lo que es bastante complicado por cuestiones de tamaño-, “Coco” siempre está…

Simón Mitagstein