La yegua cordobesa del Stud Los Betos se impuso por el hocico sobre la topweight y sobre la recta de césped alcanzó su mejor triunfo

Con sus manos y sus patas vendadas, Avarizza escarbó de lo lindo sobre el césped del Hipódromo de San Isidro para darle este miércoles ribetes jerárquicos a su breve y efectiva campaña quedándose con el Clásico Miss Terrible (1000 m), el tributo del norte a la inolvidable yegua de Juan Carlos Bagó y el Haras Firmamento.

De regreso a la pista de sus dos victorias previas, tras un más que aceptable cuarto de Che Maga (Violence) en el Clásico General Francisco B. Bosch (G3), la hija de Qué Vida Buena hizo fuerza desde la partida hasta el disco, encontrando la mezcla precisa de velocidad y garra para llevarse una victoria importante y que la proyecta en el universo de la velocidad, sobre todo, en la grama del Jockey Club.

Las amplias ventajas que sacó durante la primera parte del desarrollo se combinaron a la perfección con el rigor de Brian Enrique para contener en el disco la atropellada de Angioletha (Angiolo), haciendo pesar también la notoria diferencia de kilos que portaron, con 56 1/2 para la vencedora y pesados 62 para su escolta.

Angioletha se arrimó por los 200 y pareció que iba a dar cuenta de la favorita, pero esta reaccionó y la mantuvo siempre a raya hasta llegar a destino con un hocico de diferencia y tras la excelente marca de 54s69/100, en cancha normal. En otra carrera, a 5 cuerpos, la regular Vigata (Luck Money, 59) sumó otro placé meritorio, con A La Gloria (Angiolo, 55 1/2) completando la cuatrifecta a 1 largo más.

Del Stud Los Betos y criada por el Haras Don Florentino, Avarizza es preparada en Córdoba por César Peralta y se trata de una hija del generosísimo Qué Vida Buena e Intensamente (Intérprete), madre que ya había producido otros 3 ganadores desde la cabaña de La Francia, entre ellas a Dinero Cash (Qué Vida Buena), ganador en La Punta, San Luis, del Clásico Estrellas Puntanas, y a Imputada (Qué Vida Buena), titular de 3 triunfos en los máximos y que fue segunda en el Handicap Charles King.

Camino a los 5 años, con un físico generoso de 500 kilos, Avarizza se hizo clásica en San Isidro y promete dar pelea en los próximos cruces de la división sobre césped, contra la rival que raye.