La serie superó con un aprobado su versión número 25, sin público y complicada por la pandemia de Covid-19; los sudamericanos dejaron huella, más allá de los resultados

Por Diego H. Mitagstein

Pasó la Dubai World Cup 2021; pasaron los sueños, las ilusiones y los desafíos que la versión número 25 de la carrera principal de cada temporada en Meydan, Emiratos Arabes Unidos, presentó bajo un formato inédito, sin público y en medio de los múltiples inconvenientes logísticos que genera hace meses la pandemia de Covid-19, interminable a esta altura en el inconsciente.

Con menos figuras de las acostumbradas, pero con la misma expectativas de siempre, lo que se vivió el sábado último puede considerarse un éxito del turf, que sacó adelante otra fecha importante pese a todo, como había sucedido un mes antes con la Saudi Cup y su segunda versión, “defendida” por sus organizadores a capa y espada.

Se han vuelto costumbre afortunadamente estas grandes fiestas para el planeta turf, que casi no pasa mes sin recibir con los brazos abiertos una reunión con todos los condimentos. La Dubai World Cup es, hace mucho, parte de esa élite que integran la Breeders’ Cup, Royal Ascot, el British Champions y, para referirnos a algo más autóctono, nuestras Carreras de las Estrellas.

En la pista Mystic Guide (Ghostzapper), Mishriff (Make Believe) y Lord North (Dubawi) se repartieron los honores como figuras máximas, quedándose con la World Cup, el Sheema Classic (G1) y el Dubai Turf (G1), respectivamente, en lances de categoría suprema, con actuaciones de caballos buenos en serio.

Mystic Guide volverá en breve hacia los Estados Unidos y se recuperará del esfuerzo con un descanso para pensar en lo que vendrá, con el máximo desafío por delante del Classic (G1), el 6 de noviembre en Del Mar. Para Mishriff y Lord North, el destino de vuelta será el Clarehaven Stables de John Gosden en Newmarket, Inglaterra, donde el mejor cuidador del mundo los pondrá a punto para Royal Ascot, el junio. 

Los dichos y hechos post mitin hablan también de la posibilidad cierta de que Rebel’s Romance (Dubawi) tome un vuelo hacia Churchill Downs, Estados Unidos, para correr el Kentucky Derby (G1), la primera gema de la Triple Corona allí y haciéndole “la segunda” al campeón Essential Quality (Tapit), como aquél, de Godolphin.

¿Cuál fue el balance para los sudamericanos? Si se lo mira desde los fríos números, por supuesto que la idea era una cosecha mejor. Cuando se profundiza en el análisis, quedan conclusiones favorables. Obviando la actuación casi de compromiso del argentino For the Top (Equal Stripes) en la Dubai Gold Cup (G2), cruzando el disco a 2 cuadras, tanto para su compatriota Roman Rosso (Roman Ruler) cuanto para los uruguayos Ajuste Fiscal (Ioya Bigtime) y El Patriota (Ecólogo) quedaron sonrisas.

Roman Rosso tuvo un Carnaval que lo mostró competitivo, y, aunque no le alcanzó para llegar a la World Cup, pudo ser de la partida en la Godolphin Mile (G2), superado por la distancia y el ritmo. 

Para la “misión uruguaya” sólo hay aplausos. Que Ajuste Fiscal y El Patriota no hayan conseguido una colocación importante en sus respectivas actuaciones quedará en la historia como una mera circunstancia. Seguro que no faltarán aquellos que se queden sólo en sus posiciones y que no evaluarán todo lo que sus presencias movilizaron en Uruguay, poniendo a un país pendiente del turf, un sueño.

Ninguno de los dos hizo papelones, tuvieron gestiones dignas en carreras que desde la categoría los superaban; sirvió para medirse, para cotejar, para observar cuan cerca o lejos está Maroñas del primer mundo del turf. Hubo una victoria, arrimes clásicos y dos de los 5 caballos que viajaron compitiendo en el día más importante de todos. ¿Cómo no verlo como un éxito?

Se está decidiendo el futuro de Ajuste Fiscal y El Patriota, con opciones variadas, como la de continuar su raid internacional o regresar a casa. Para los dos sólo hay aplausos, orgullo y agradecimiento.