Considerado buen caballo desde potrillo, le ganó por 2 1/2 cuerpos a Don Empeño en la milla del Gran Premio San Isidro

Los buenos caballos no se olvidan de correr. Puede haber circunstancias por las que rindan más o rindan menos, pero cuando hay calidad, velocidad y habilidad, siempre está ahí, al alcance de la mano, Bamb Craf, del que en Firmamento siempre se esperó muchísimo, pudo este sábado brillar al máximo de su potencial, conquistando una victoria inapelable en la milla pesada de césped del Gran Premio San Isidro (G1).

Tras una breve pausa, y una reprise que había sido a todas luces formidable, ahora el zaino preparado por Alfredo Gaitán Dassié volvió a las grandes ligas con el mejor de los sucesos, quedándose con una carrera bien complicada y encumbrándose en una división que no tiene un líder definido, que viene siendo todo paridad.

Con Rodrigo Blanco en sus riendas, Bamb Craf fue protagonista desde temprano, marcando de cerca lo que hacía el puntero Grosso Amor (Cosmic Trigger), superándolo bien temprano en la recta final y distanciándose con paso firme para limitar la aspiraciones del notable Don Empeño (Exchange Rate), a sus 6 años demostrando su nivel quedando segundo a 2 1/2 cuerpos del ganador y redondeando su tarea más importante sobre el césped de San Isidro.

Grosso Amor fue valiente tercero, a medio cuerpo del segundo y con la mínima ventaja sobre Codringer (Cosmic Trigger), que también corrió bárbaro, todo en una marca competitiva de 1m36s15/100 sobre una cancha imposible y que durante toda la reunión jugó a favor de los líderes.

Bamb Craf le dio el primer triunfo de G1 en el país al campeón Mastercraftsman, padrillo que Firmamento importó por dos temporadas y cuyos mayores sucesos con las crías nacionales habían llegado en el exterior, hacia donde emigraron varias de ellas. Se debía una victoria así y ahora llegó.

Bamb Craf tiene por madre a una de las yeguas más generosas de la cabaña de Juan Carlos Bagó, Bamb Halo (Southern Halo), que antes había producido a la múltiple G2 Bamb Harlan (Harlan’s Holiday), a la clásica Seattle Bam (Seattle Fitz) y a la placé de G3 Bamcuca Nistel (Van Nistelrooy), en un pedigree que se remonta a la inigualable Bambuca (Rustom Pasha), fuente de cracks por más de 70 años.