La argentina y la chilena se miden sobre el césped de San Isidro en la milla del Clásico Ricardo, Ezequiel y Ezequiel M. Fernández Guerrico (G2)

No hay dudas: desde que en 2018 se creó la Longines Cup, la versión que se vivirá esta tarde en el Hipódromo de San Isidro será por lejos la mejor. Enmarcada en el tradicional Clásico Ricardo, Ezequiel y Ezequiel M. Fernández Guerrico (G2-1600 m, césped), y para yeguas desde los 3 años, mezclará una fuertísima presencia internacional con nombres de los mejores a disposición en el plano local.

Si bien la venta -anunciada ayer en exclusiva por Turf Diario)- le quitó una de sus principales candidatas a la carrera, lejos está de haber perdido brillo, principalmente, por las actuaciones de Bamb Harlan (Harlan’s Holiday) (foto) y la chilena Brooke (No Nay Never).

Reservada del Haras Firmamento, aquella ostenta un campañón y regresa al tiro y pista donde en diciembre último y ante los machos terminó segunda de Top One Scape (Cityscape) nada más y nada menos que en el Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1).

Brooke, en tanto, fue una de las potrancas más destacadas de 2019 en el Club Hípico de Santiago, donde ganó las Oaks (G1) y los clásicos Cotejo de Potrancas (G1) y Lisimaco Jaraquemada (L), además de haber sido segunda en la Polla de Potrancas (G1). Semejantes antecedentes obligan a respetarla al máximo, con la incógnita del viaje como “pero”.

El equipo nacional tiene otra joyita en Pure Doris (Pure Prize), que después de dos triunfos condicionales se lució sobre la grama de Palermo para quedarse con el Clásico Miguel Angel y Tomás Juárez Celman (G2), y también merecen atención la experimentada Sweet Mana (Easing Along), junto con Islandina (Lizard Island) y Alla Tua Salute (Pure Prize), ambas en constante crecimiento, y Doña Zas (Orpen) y Carta de Amor (Heliostatic), apoyándose en sus antecedentes.

Perú tendrá en la cancha a Sheimi (Equal Stripes) y Alma Guerrera (Eye on Jacob), a las que le sobran antecedentes como para respetarlas al máximo, mientras que el Haras Phillipson brasileño tendrá en los partidores un tridente de ganadoras clásicas que trabajarán por la recuperación.