El hijo de Lenovo se impuso de punta a punta en la arena norteña, controlando en el final y con lo justo a King of Wessex y Príncipe Soñado, que empataron la segunda colocación

Bambino Duke, el potrillo entre cuyos propietarios se cuenta el astro de la fusta Jorge Ricardo, se hizo ganador clásico este viernes en el Hipódromo de San Isidro, guapeando para quedarse con el Juan Lapistoy (1200 m, arena), la mejor prueba de un programa muy entretenido.

De allí que el brasileño se haya sacado la foto sujetando de la brida, al que no pudo montar porque le tocó cargar livianos 52 1/2 kilos, circunstancia que le permitió a Alexis Castro reemplazarlo y, de paso, llegar a la mejor victoria de su trayectoria.

Jorge, que regresó a Brasil inmediatamente después, estuvo en el país para ser parte de la fiesta del Gran Premio República Argentina (G1), aunque finalmente se quedó con las ganas, pues, La Validada (Valid Stripes), a la que iba a montar en el Gran Premio Criadores (G1), no fue de la partida. Pese a eso, ganó una condicional un par de días antes y aportó su carisma único para firmar autógrafos el 1 de mayo.

Volviendo al Lapistoy, Castro ejecutó a la perfección la táctica que eligió Pedro Molina, entrenador de Bambino Duke, haciéndolo correr a la descubierta y disparando al pisar la recta. Sus rivales quedaron fuera de ritmo y por eso sólo de los 200 a la raya arreciaron las atropelladas, con King of Wessex (Cosmic Trigger, 55 1/2) y Príncipe Soñado (Fragotero, 55) descontando mucho para terminar segundos empatados a media cabeza del vencedor.

El grandote Estero de Ibera (Il Campione, 58), favorito en las apuestas, fue cuarto  medio largo y el platense Pan y Circo (Qué Vida Buena, 61) llegó apenas sexto, quedando la sensación de que, más allá del topweight que debió llevar, tiene mucha más afinidad con la arena del Bosque.

Bambino Duke, que defiende los colores del Stud La Narcisa, empleó un tiempo excelente de 1m8s89/100 y le sacó una sonrisa grande a Jorge Ricardo.