Hijo de War Front y la campeona Found, fue imparable para quedarse con el Chesham Stakes (L)

Un “abuso genético, Battleground fue lo sólido que podía esperarse en el Chesham Stakes (L-1400 m, césped), convirtiéndose en uno de los grandes proyectos de la temporada entre los potrillos.

Hijo de War Front y la campeona Found (Galileo), había debutado diez días atrás con un quinto lugar de March Law (Lawman) en Ascot, el mismo rival al que ahora superó con facilidad y por 2 1/2 cuerpos, obedeciendo a los designios de los boletos, que lo establecieron como gran favorito.

Por supuesto, con el soporte de Coolmore, Aidan O’Brien y Ryan Moore, Battleground mereció los mejores comentarios. Para el cuidador: “Cuando se estrenó corrió muy bien y a Wayne Lordan, que lo montó en Naas, le había encantado. Aprendió mucho en esa carrera, y siendo hijo de Found uno puede esperar que se adapte a las mayores distancias. Ahora pensaremos en en mitin de julio en Newmarket o en el National Stakes (G1). Para O’Brien fue su festejo número 73 en Royal Ascot, mientras que en el caso de Moore ahora son 61 sus victorias.

Found fue estandarte de Coolmore entre 2014 y 2016, ganando el Prix de l’Arc de Triomphe (G1), el Breeders’ Cup Turf (G1) y el Prix Marcel Boussac (G1), totalizando en premios más de 5 millones de libras antes de ser retirada.

Ahora como madre, vuelve a los primeros planos con Battleground, un potrillo para soñar.