El hijo de Endorsement, que había reprisado ganando, se impuso prácticamente de punta a punta en San Isidro

Quienes lo vieron correr dicen que era un maestro. Y también que si un accidente no hubiera obligado a un precoz retiro en 1969 a los 46 años hubiera ganado mucho más de lo que ganó. Cayetano Santos Sauro, el jockey de El Centauro (Sideral), de Irmak (Seductor) y de Melodie (Seductor), entre tantos cracks, aquél que partió hacia el Olimpo del Turf un 25 de marzo de 2004, tuvo su tradicional homenaje de cada temporada en el Hipódromo de San Isidro. 

Fue este miércoles con el clásico que lleva su nombre y que desde hace un tiempo es un justo reconocimiento para un hombre que hizo historia en la hípica nacional. Para caballos desde los 4 años y sobre 1600 metros en la arena tuvo como ganador esta vez a Bekir, ratificando ahora la excelente impresión que había dejado reprisando hace algunas semanas en Palermo y alcanzando esa victoria importante que en su entorno siempre creyeron que en algún momento llegaría.

Guiado con confianza por Osvaldo Alderete, el hijo de Endorsement y Biromista (High Yield) se impuso prácticamente de punta a punta, manteniendo a raya a Mystery Man (Zensational) durante buena parte del desarrollo y poniéndose a cubierto de cualquier atropellada en el derecho.

Mister Key (Key Deputy) fue el que más pudo descontarle hasta terminar segundo a 2 cuerpos, medio pescuezo por delante de Kohinoor (Cima de Triomphe), tercero. El mencionado Mystery Man quedó cuarto y el favorito Es Sicario (Lizard Island) quinto, en baja performance. El tiempo de 1m36s24/100 fue lógico para una pista poco elástica.

Criado en el Haras La Quebrada y preparado por Elvio Bortulé -fue presentado por Rodolfo A. Landola- para la caballeriza A.S.F., Bekir suma ahora 4 primeros puestos sobre 7 presentaciones y da la sensación de que con la madurez de su parte está listo para dar lo mejor de sí.

El triunfo en el Sauro entusiasma y ahora Bekir podrá volver al plano gradual que no lo trató bien en sus tres intentos previos. Da la sensación de que todo será diferente…