A puro corazón, ganó el Clásico Ciudad de Azul y llegó al título que se le escapó por nada en 2017

AZUL.- Todos lo fueron a recibir. Querían tocarlo, mimarlo, aplaudirlo; rendirle un merecido tributo. Tanto cariño tenía un destinatario único llamado Best for Last, el “caballo del pueblo” aquí y que derrochando corazón y calidad se sacó la espina que le quedó clavada hace exactamente doce meses para alzarse con la Corona Cervantina tras su triunfo en el Clásico Ciudad de Azul (2200 m, arena), situación que lo hizo acreedor a un premio extra de suculentos 200.000 pesos.

Hijo de Incurable Optimist y criado en las praderas del Haras El Paraíso, el alazán del Stud La Argentina parece imbatible en el sur de la provincia de Buenos Aires; se agranda, levanta un muro para sus rivales y se guarda la llave en un lugar imposible de encontrar. Es, simplemente, el mejor de todos.

Sin Mavericks como adversario, ante la baja del hijo de Mount Nelson, el panorama pareció limpiarse para el gran favorito en la previa. Sin embargo, es tan viejo como el turf que ninguna carrera se gana en el programa. Con un Mariano Joel López atento a no dar ninguna ventaja, listo para pedirle el esfuerzo máximo, Best for Last trabajó y se ganó los reconocimientos, superando a los valientes Cinéfilo (Dancing for Me) y Pir Night (Caribean Night) por 1 1/2 cuerpo, con apenas media cabeza de ventaja entre los escoltas y en el orden mencionado.

Tras 2m22s82/100, el nieto de Itaperina (Intérprete) llegó a las fotos y a las mil muestra de cariño que lo recibieron, ovación de por medio que bajó desde las tribunas, felices por ver a su campeón haber logrado el trofeo por el que tanto hizo. 

Best for Last se alzó entonces con la tercera edición de la Corona Cervantina,un título que, más que seguro, buscará revalidar en 2019. Para el Hipódromo de Azul, su última fecha de la temporada no pudo haber dejado un mejor saldo, con las apuestas llegando a los 2.242.456 pesos, más del doble de lo que dejó esta misma fecha hace doce meses…