Nicolás Martín Ferro, preparador de la yegua argentina, contó que esos problemas fueron descubiertos de regreso al stud y, seguramente, hayan afectado su rendimiento

Por Diego H. Mitagstein

DEL MAR, California (Especial para Turf Diario).- Nicolás Martín Ferro, preparador en equipo junto al chileno Marcelo Polanco de la yegua argentina Blue Stripe, quedó conforme con la actuación de la hija de Equal Stripes, aunque también reveló detalles post carrera que, sin duda, afectaron el rendimiento de la zaina.

“La yegua volvió al stud con los dos cascos de las manos rajados y los dos talones internos con sangre, por lo que, conociendo ese detalle para nada menor, destaco todavía más la performance que tuvo en el Distaff, a la que considero bastante valiente, corriendo cerca y con actitud”, contó el entrenador ya bien entrada la noche del sábado, cuando la adrenalina había bajado, los nervios ya desaparecido y se entraba en tierra de balances.

Sobre la carrera en sí, el preparador describió: “Si la corremos algo más atrás capaz alcanzaba una chapa un poco mejor y llega corriendo más fuerte, venían volando, en 44s, ese ritmo para ella es muy veloz, porque 1800 metros es una distancia exigente. Venía muy bien en el opuesto y a Frankie -Dettori, el jockey- le gustó para intentar ir por algo más”.

Blue Stripe cumplió con una labor aceptable su primer difícil paso en los Estados Unidos, la carrera a la que sus allegados apuntaron ya desde 2020. Ahora será tiempo de recuperación (mucho más después de conocerse sobre los problemas en sus vasos) y de definir el camino a seguir. Tiene el talento y la calidad como para cumplir una muy buena campaña aquí, y el tiempo, como siempre, tendrá la verdad.

Por lo pronto, otro caballo argentino corrió la Breeders’ Cup, como para mantener una presencia permanente y que en muchas ocasiones terminó en lo más alto del marcador. Vendrán muchas más, seguramente.