En el Grand Farm de Japón, la notable yegua argentina que fue adquirida en US$ 4.000.000, viene “invicta” en el haras

HOKKAIDO, Japón (Especial para Turf Diario).- ¿Alquien se atrevería a negar que Blue Stripe fue una de las mejores yeguas argentinas de los últimos tiempos. Seguramente que no, y aquellos que lo hagan deberán tener un excelente justificativo como para darle asidero a su pensamiento.

Ya sea en la Argentina, como luego después en los Estados Unidos y ante las más destacadas de su momento, la hija de Equal Stripes desparramó su talento al por mayor, acercando alegrías gigantes para José Cerrillo y todos quienes conforman el equipo de su Haras Pozo de Luna.

Pues bien, la zaina hace ya unos meses vive en Japón, más precisamente en el Grand Farm, la cabaña que la adquirió en la fortuna de US$ 4.000.000 después de que perdiera por nada el Breeders’ Cup Distaff (G1) en Keeneland, en las ventas selectas de noviembre de 2022 en Fasig-Tipton.

Allí se presentó en sociedad a su primera cría, un macho por el crack Flightline (Tapit), que sirvió a la campeona antes de que emprendiera su viaje desde el norte. Físicamente interesante para ser una primera cría, sirve lo que aporta Fernando Fantini, manager de Pozo de Luna y que conoce a la perfección la línea de la yegua: “El propio hermano de Blue Stripes, Blue Caviar, era normal de destete, y hoy es el mejor año y medio que tenemos. El tiempo los ayuda a desarrollar su físico”.

Ahora Blue Stripe está preñada confirmada por Kitasan Black (Black Tide-Sunday Silence), Caballo del Año de 2016 y 2017 en Japón y uno de los reproductores más exitosos de la actualidad y que cobró mayor impulso después de la formidable campaña de su hijo Equinox, con el que ahora comparte padrillera en el Shadai Stallion Station.

Hermana materna de la campeona Blue Prize (Pure Prize), Blue Stripe ganó en 4 de sus 6 actuaciones en Palermo y San Isidro bajo la preparación de Nicolás Martín Ferro, incluído el Gran Premio Criadores (G1) y los clásicos Arturo R. y Arturo Bullrich (G2) y Haras Argentinos (L), llegando tercera en los grandes premios Enrique Acebal (G1) y Copa de Plata (G1).

Ya en los Estados Unidos, con Marcelo Polanco como encargado de su preparación, venció en el Santa Margarita Stakes (G2) y en el Clement L. Hirsch Stakes (G2), llegando segunda en el Santa María Stakes (G2) y despidiéndose escoltando desde nada a la campeona Malathaat (Curlin) en el Breeders’ Cup Distaff (G1).