La yegua de Pozo de Luna va por la hazaña en Del Mar, ante rivales de la calidad de Letruska y Malathaat

Por Diego H. Mitagstein

Está clarísimo que para Blue Stripe el Longines Breeders’ Cup Distaff (G1-1800 m, arena, US$ 2.000.000 de bolsa) de esta tarde en Del Mar será un desafío difícil, durísimo, casi imposible. Pero cuando se habla de caballos y de carreras la esperanza es una bandera que se sostiene hasta último momento. Otra vez la Argentina tendrá representación en una de las carreras más emblemáticas de la serie que atraviesa por su 38va. edición; y otra vez es imposible no soñar con llegar a lo máximo.

Lo consiguieron Bayakoa (Consultant’s Bid) en 1989 y 1990; Paseana (Ahmad), en 1992; y también Blue Prize (Pure Prize) hace sólo 2 años, y si bien las circunstancias en las que llegaron a chocar contra las mejores yegua de los Estados Unidos fueron bien distintas, esa química entre el Distaff y nuestras “chicas” deja lugar para la esperanza.

En el equipo de la zaina del Haras Pozo de Luna la expectativa es la de hacer una buena carrera y esperar porque, una vez aclimatada, pueda dar lo mejor de sí en el norte la próxima temporada. Con Frankie Dettori en sus riendas, abandonará seguramente esa forma de correr entre las de adelante para adoptar una actitud más pasiva, buscando ahorrar energías para atropellar en la recta y terminar lo más arriba posible; si es arriba de todo, mucho mejor. Entre Nicolás Martín Ferro y su colega Marcelo Polanco le dieron forma a un estado óptimo para Blue Stripe, pero ahora ese trabajo será sólo una parte -importante, es cierto- del destino. 

El Distaff será el ring de la pelea por el título de Yegua del Año, ese al que aspira la fenomenal Letruska, que se hizo grande en el Hipódromo de las Américas de México para luego conquistar “las luces” y transformarse en la mejor hembra mayor de los Estados Unidos, atravesando un 2021 formidable, impactante.

Nada menos que 5 son sus victorias consecutivas, seguidilla que inició en el Apple Blossom Handicap (G1) y a la que luego agregó el Ogden Phipps Stakes (G1), el Fleur de Lis Stakes (G2), el Personal Ensign Stakes (G1) y el Spinster Stakes (G1). Sus tabuladas rebalsan de elocuencia, y su estado es acorde a ellas, pero hay quienes sostienen que el desgaste de la temporada puede pasarle factura en algún momento.

Con Letruska el Distaff es durísimo, pero con Malathaat (Curlin) lo es todavía más. Número uno entre las potrancas, la pupila de Todd Pletcher corrió 7 y ganó 6, y entre sus éxitos se cuentan el Kentucky Oaks (G1), el Alabama Stakes (G1) y el Ashland Stakes (G1). Esperó esta carrera especialmente y lo dará todo por abrazarse con la gloria.

Dueña del Cotillion Stakes (G1) en su última salida, Clairirie (Curlin) está en una etapa ideal, y por allí andará también Shedaresthedevil (Daredevil) que en 2020 dio el golpe en el Oaks y esta temporada ya apiló el La Troienne Stakes (G1) y el Clement L. Hirsch Stakes (G1), entre otros triunfos.

Relacionadas con la Argentina y Sudamérica aparecen también Royal Flag y Private Mission. La primera es una hija del crack Candy Ride y tratará de volver a hacer sentir su atropellada, como cuando hace unas pocas semanas se llevó el Beldame Invitational (G1). La restante, por Into Mischief, tiene como tercera madre a la también albiceleste Miss Eva (Con Brio) y se llevó al hilo el Torrey Pine Stakes (G3) y el Zenyatta Stakes (G2)…