La yegua argentina muestra un estado fenomenal y, a pesar de lo difícil que aparece el Breeders’ Cup Distaff (G1), va por la hazaña

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Lexington, Kentucky)

Foto Joaquín Vergara

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- La Argentina es el único país sudamericano que ha podido ganar carreras parte de la Breeders’ Cup. Bayakoa (Consultant’s Bid) -en dos oportunidades-, Paseana (Ahmad), Invasor (Candy Stripes), Calidoscopio (Luhuk) y Blue Prize (Pure Prize) son los nombres que lucen en la historia grande del turf nacional, lista a la que el sábado próximo en Keeneland intentará sumarse Blue Stripe, la yegua del Haras Pozo de Luna que tendrá un desafío bravísimo en el Distaff (G1), ante Nest (Curlin), Malathaat (Curlin)…

El entusiasmo alrededor de la hija de Equal Stripes es grande y el equipo que la acompaña ni hablar. Se la ve fenómeno a la zaina, imponente desde lo físico, más grande, madura; y galopa sólido, fuerte, con ganas. Para ella, lo de la aclimatación fue un trámite.

No se puede pedir una previa mejor, y es una sensación que comparte Fernando Fantini, manager de la divisa del empresario mexicano José Cerrillo: “Es una carrera muy difícil, pero la yegua no puede estar mejor. Desde que llegó a los Estados Unidos nunca la vi en su forma actual, físicamente, de estado… Ha venido entrenado bien y tenemos una difícil tarea por delante, pero da tranquilidad verla así”.

A la hora de pensar cómo se planteará la carrera, Fantini lo tiene bastante claro: “La ratificación de Awake At Midnyte (Nyquist) y Society (Gun Runner) nos puede ayudar porque deberían correr adelante, y Nest tampoco va a dar ventajas. Nosotros deberíamos venir cuartos o quintos esperando la recta para entrar en acción”.

Argentina, y sudamérica en general, vienen participando muy seguido de la Breeders’ Cup, y poder tener esa responsabilidad es importante, fuerte, cumplir un sueño. Dice Fantini: “Para nosotros es un gran orgullo correr, y hacerlo dos veces más todavía. El año pasado nos representó muy bien, porque no estaba con los 10 puntos, tenía sus cositas, no pudo siquiera cambiar de mano, por cuestiones que aparecieron unos días antes. Pero esta vez va a correr mucho mejor que esa vez”.

Blue Stripe aparece anotada para la venta del próximo domingo en Fasig-Tipton, y parece una obligación consultarlo sobre su futuro. El, explica: “Si corre bien, quizás se pueda vender en el dinero que estimemos vale. Tenemos la madre, dos hermanas, y estamos cubiertos si de genética se trata, pero sino seguirá compitiendo aquí. Nuestro proyecto de tener caballos en México, Perú, Estados Unidos, unir a Latinoamérica con nuestro trabajo hace que todo sea más entretenido todavía”.

Blue Stripe tuvo un jueves bastante tranquilo. Alrededor de las 9 de la mañana apareció en la redonda de Keeneland montada por Héctor Berríos, el chileno que será su jockey el próximo sábado, dio un par de vueltas con mucha serenidad y emprendió el camino hacia la cancha, galopando la vuelta en tarea de mantenimiento. 

Como se dijo al principio, su estado es inmejorable desde lo físico y ya sólo queda para ella y para todos esperar por la carrera, la hora de la verdad, el momento de intentar hacer historia y seguir el camino que iniciaron Bayakoa, Paseana, Invasor, Calidoscopio y Blue Prize y darle el séptimo triunfo en la serie más importante de todas al turf argentino, golpeado, muchas veces bastardeado, pero fuente inagotable de caballos de carrera buenos.