La yegua de José Cerrillo y su Haras Pozo de Luna ganó en Del Mar el Clement L. Hirsch Stakes (G1) y clasificó para correr el Breeders’ Cup Distaff (G1) de noviembre en Keeneland

El momento sublime por el que atraviesan los caballos argentinos y sudamericanos en las pistas de los Estados Unidos encontró el festejo más esperado este sábado en Del Mar con la formidable victoria de Blue Stripe en el Clement L. Hirsch Stakes (G1-1700 m, arena, US$ 400.000) de bolsa, que la elevó al sitial de número uno en California y, de paso, la clasificó para correr por segunda vez el Breeders’ Cup Distaff (G1), pues la carrera forma parte del programa Challenge Series Win and You’re in.

La yegua que forjó Nicolás Martín Ferro en el Campo 2 del Hipódromo de San Isidro, encontró un nivel fantástico en el norte, apoyada en la experiencia de Marcelo Polanco para prepararla y, ahora, en las manos únicas de Héctor Berríos, jockey de los buenos y que por primera vez se luce en la máxima escala del turf más exigente del mundo.

Tras las victorias sobresalientes del brasileño Royal Ship (Midshipman) y del chileno Master Piece (Mastercraftsman) la semana anterior, ahora fue la argentina la que se ganó los titulares en Del Mar, un día después de que se luciera Dubai Key (Key Deputy), también con Berríos, sin olvidar las gestiones cercanas y de mucho valor de la prometedora Didia (Orpen) y de la buena de Bellagamba (Grand Reward), o la enorme reprise de Ivar (Agnes Gold), otro verdeamarelho, como para completar un torrente de resultados fenomenales y que empujan a pensar que nuestra parte del mundo puede tener un segundo semestre como “los de antes”.

Como Daystar (Seductor, 1967), Bayakoa (Consultant’s Bid, 1990), Paseana (Ahmad, 1994), Different (Candy Stripes, 1996) y Miss Loren (Numerous, 2004), Blue Stripe se quedó con un trofe de los más cotizados para las yeguas adultas, resolviendo la cuestión con una facilidad realmente notable ante adversarias de excelente nivel, como la múltiple vencedora de G1 Shedaresthedevil (Daredevil), que quedó tercera, desbordada por la yegua de Pozo de Luna y que se crió en el Haras La Manija.

Hubo dos bajas en el Hirsch, lo que posibilitó un desarrollo claro y al cabo del cual Berríos decidió dejar tercera a Blue Stripe mientras Private Mission (Into Mischief) marcaba el camino con ventajas sobre la favorita Shedaresthedevil. Esta empezó a mejorar en la parte inicial de la curva final, y allí el látigo chileno dejó correr más de firme a la argentina, que rápido le puso presión a la nueva líder.

Al pisar la recta, Blue Stripe dominó abierta y remató con potencia y hasta ahorrando algo de energía, doblegando por 1 3/4 cuerpo a Desert Dawn (Cupid), que atropellando le quitó en el disco y por la cabeza la posición de escolta a Shedaresthedevil, todo en una marca de 1m42s97/100.

Tras el gran triunfo, Héctor Berríos comentó sobre la hermana materna de la campeona Blue Prize (Pure Prize: “La carrera se hizo exactamente como la planeamos. Buscamos ubicarnos detrás de los rivales con más velocidad para alcanzarlos luego. Venía corriendo bien y cuando paso el poste de la media milla llegó el tiempo de acelerar. Me gusta porque puede ir a más distancia, quiere más distancia”.

Polanco, por su parte, sumó: “Cuando se produjeron las dos bajas armamos el plan de carrera cambiando algunas cosas, como hacerla moverse un poco más cerca de lo que pensábamos. Por suerte funcionó y todos saben hacia donde vamos: Keeneland”, finalizó el preparador, haciendo alusión al Distaff, el gran objetivo para una Blue Prize que está corriendo como nunca.