El entrenador consiguió su tercer triunfo en el historial de la Pegasus World Cup Invitational y destacó las cualidades de National Treasure, que ya le había dado su octavo éxito en el Preakness Stakes

HALLANDALE BEACH, Miami (Especial para Turf Diario).- Bob Baffert es, indudablemente, un entrenador que quedará en la historia. Tiene muchos detractores, es cierto, y los varios positivos que cuenta ya en su campaña, apoyan esas posturas anti platinado. Sin embargo, los números son los números y contra ellos pocas cosas se pueden hacer. Muchas carreras lo tienen ya en su historia, y la Pegasus World Cup Invitational no es la excepción, pues es el cuidador que más triunfos consiguió desde su llegada al calendario. Vencedor en la versión de 2017 con Arrogate (Unbridled’s Song) y también en la de 2020 con Mucho Gusto (Mucho Macho Man), para el hombre este sábado se hizo realidad aquello de que no hay dos sin tres, cruzando adelante con el valiente National Treasure (Quality Road), que en 2023 le había dado su octava conquista (aquello de las cifras…) en el Preakness Stakes (G1), el paso intermedio de la Triple Corona en los Estados Unidos.

Bob no estuvo en Gulfstream Park para la carrera, sino que fue representado por Jimmy Barnes, su asistente principal, aunque sí dejó trascender algunas consideraciones tras este nuevo gran triunfo: “Estoy orgulloso del caballo, porque corrió su carrera y se mostró. Es todo lo que podía pedir desde mi posición, lo habíamos preparado muy bien”.

En líneas generales, agregó luego: “Siempre estuve seguro de que era un muy buen caballo. Era un poco inmaduro, pero ahora se está poniendo mejor y mejor, y lo advertimos en la forma en que se mueve en las mañanas. Esta vez lo veía mucho mejor que para la Breeders’ Cup (NdelaR: fue segundo a nada de Cody’s Wish en el Dirt Mile)”.

Sobre el desarrollo contó: “Sabía que venía volando, pero cuando vi el parcial de 23 segundos y cambio para los primeros 400 metros me dije a mí mismo que era manejable. Los buenos caballos, siempre siguen corriendo”.

Ya de cara hacia el futuro son varias las opciones que se abren en el camino de National Treasure y Tom Ryan, del SF Racing, uno de los propietarios del caballo, adelantó que la Saudi Cup (G1) y la Dubai World Cup (G1) están en el radar, aunque también los entusiasma mucho la posibilidad de ir a mitad de temporada por el Metropolitan Handicap (G1) de Belmont Park, sobre una milla, ya pensando en el destino del zaino como padrillo.

Corra donde corra, no cuesta imaginarse que National Treasure será uno de los grandes protagonistas.