El hijo de Key Deputy festejó por primera vez en el plano mayor venciendo a Che Capanga, que lo había dejado segundo en el Mile

Hay caballos que se lucen más temprano, y otros a los que sólo el paso del tiempo les permite alcanzar su mejor nivel y llegar a los primeros planos, con la maduración como aliado indispensable. Este último es el caso del talentoso Bouquet Key, que el sábado en el Gran Premio Palermo (G1-1600 m, arena) concretó esa victoria que su gente siempre esperó.

El crédito del Stud Zurbarán, los colores del mercader de arte Ignacio Gutiérrez Zaldivar, lució como nunca antes, asestándole la primera derrota de la temporada al bueno de Che Capanga (Manipulator), el mismo que hace poco menos de 5 meses lo había dejado segundo en el Gran Premio Estrellas Mile (G1). Y le ganó con suficiencia, pasando de largo abierto en el derecho tras dar algunas ventajas corriendo abierto, con paso firme y parejo, sin volar. Fue de 1 1/2 cuerpo la diferencia entre ambos en el disco, con Roman the Mad (Roman Ruler) en tercero al hocico y completando el 1-3 del Haras Firmamento como criador.

En una carrera que al potrillo Fiel Amigo (Violence) cerrando la marcha inesperadamente, Bouquet Key coronó otro trabajo potente del equipo encabezado por Alfredo Gaitán Dassié, que siempre le dio todo el tiempo del mundo, que nunca se apuró cuando la salud del alazán avisó que había problemas. El cuidador tiene una frase de cabecera: “Una más, es una menos”. Y en ella se afirmó otra vez.

Bouquet Key sólo debutó en enero y perdiendo, pues terminó segundo. Pero luego corrió 5 y ganó 4, con única derrota en el mencionado Mile de las Estrellas, siempre en la arena de Palermo. ¿Qué más se le puede pedir? 

Hijo del enorme Key Deputy y Bouquet Nistel (Van Nistelrooy), Bouquet Key es nieto de la recordadísima Bouclette Champ (Ski Champ), aquella que supo lucirse en la corta y en la media distancia, y que luego fuera madre de la gradual Bouclette Gulch (Thunder Gulch) y de varios buenos caballos más.

¿Dará el paso Bouquet Key al césped para correr en diciembre el Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1)?  Habrá que ver qué decide su entorno, pues la tentación es grande. Pero hay caballo para soñar grande, quizás, incluso, como para llegar con potencia a los 2000 metros.