En la milla del Balsa (G3) Linda Isabelle va por la vendeta ante Siempre En Mi Mente, que la dejó sin invicto en el Paseana (G2); Safona, Joy Velika y Bless Candy, invitadas de honor

Por Hugo Bordoni

Luego de la triste cita del último miércoles, con varias de las pruebas de esa tarde “premiando” a sus vencedores de CA con 65.000 pesos, repasar el programa de este viernes por San Isidro parece algo así como mirar vidrieras en Bal Harbour luego de pasar por La Salada… La comparación, ciertamente odiosa, sirve para repetir por enésima vez que el turf argentino solo tendrá futuro si consigue que más propietarios y público, de la mano de un obvio recambio generacional, se sumen a espectáculos que devuelvan jerarquía… y premios. Con tribunas cerradas y corriendo CA de 65.000 pesos las tesorerías de los hipódromos ganarán dinero, pero el precio a pagar será cada vez más alto. Como el promedio de edad de todos sus actores.

Bien, disfrutemos entonces desde las pantallas de celulares o tablets este viernes de césped, que tiene una nueva edición del tradicional Clásico Eudoro J Balsa (G3-1600 m) como punto más alto de las 13 carreras dispuestas desde las 13, y en el que se anticipa la revancha que Linda Isabelle (Cityscape) le pide a la buena de Siempre En Mi Mente (Equal Stripes), sicaria de su invicto en el Paseana (G2-1600 m, césped) de mediados de abril. 

No fue una caída cualquiera para la zaina de El Angel de Venecia que entrena Carlos Daniel y presenta Juan Manuel Etchechoury, porque a esa altura de la vida y de la pandemia ya contaba con cuatro fotos y concepto del bueno. La tarde del Paseana (G2) la pista era un lodazal, es cierto, pero no puede culparse de la derrota a esa circunstancia, porque la Cityscape había ganado en la pesada del pasto una condicional severa, y además se entregó mansamente cuando en los 200 aparecieron como saetas dos ‘Martín Ferro Girls’, Siempre En Mi Mente y Joy Velika (Fortify), para quedarse con las porciones más dulces del pastel. Basta contar que Linda Isabelle pasó de tener 3 cuerpos de luz en los 350 a cruzar cuarta a 14 largos en el disco para graficar que hasta le cabe la expresión tribunera de “hizo un pozo”…

Siempre En Mi Mente, a puro rigor de Ortega, le terminó ganando por la mínima a la Fortify del stud San Isidoro, esa vez en manos de Goncalves, y para Nicolás Martín Ferro fue sin duda una de las mejores tardes de su carrera.

Linda Isabelle insistió en el Omega (G2-1600 m) y allí el problema no fueron las atropelladoras, sino la puntera J Be Mallorca (J Be K), que la rechazó en los 300 para ganarle por más de 3 cuerpos. Esta tarde baja Brian y sube Adriá Giannetti, hombre de pasto y además en racha, así que veremos si la zaina de blusa roja y oro puede cobrarse revancha con la Equal Stripes de Pozo de Luna, y de paso recuperar paso ganador, ese impulso que pareció extraviar en abril y que signó sus primeras salidas, al punto que pareció encaminarla al preciado cartelito futbolero de “distinta”…

A propósito de Siempre En Mi Mente, si se miran solo tabuladas pasteras merecería el cartel de candidata ante el obvio detalle de esos 14 cuerpos delante de Linda Isabelle en el Paseana (G2), pero la “descendemos” por el tibio papel cumplido luego en el Estrellas Distaff (G1-2000 m, arena), duelo en el que jamás pudo salir de los puestos del fondo y en el que terminó a casi 20 largos de Mahagonny (Storm Embrujado), la “leyenda” zaina de Pelle y Chupino. Era arena, más tiro, pueden encontrarse mil excusas, pero fue una llegada a una tribuna…

Joy Velika ya dijimos que es brava, aunque aflojó luego en el Omega (G3) llegando cuerpo y medio por detrás de Linda Isabelle, mientras que el inefable Rodrigo Blanco los medirá con Safona (Aerosol), de línea inferior porque viene de los handicaps, pero con el “pequeño detalle” de la blusa azulgrana de Araras a favor, que en el pasto vale doble. O triple…

El resto ya queda como lances más jugosos, Bless Candy (Señor Candy) no desentona jamás; los Maldotti asisten a la fiesta con una Bala de Oro (Suggestive) y Carlitos Pérez Gullo tendrá premio a su esfuerzo con la alazana en ese duro salto gradual, mientras que Asturianisima (Angiolo) bajó la guardia en las últimas, y ya que hablamos de premios al esfuerzo, la sonrisa de Lucianito Cabrera camino a las gateras disfrutando de la tarde y el sol en la silla de la noble Yumara Chica (Cityscape) no tendrá precio. Ese es el camino del turf…