El hijo del generoso Super Saver alcanzó cerca del disco al puntero El Escudo y mantuvo su invicto en el Clásico Coronel Miguel F. Martínez (G3), en un tiempazo de 1m46s72/100 para los 1800 metros

Faltaban 300 metros para el disco en el Clásico Coronel Miguel F. Martínez (G3-1800 m, arena normal) y El Escudo (Il Campione) corría con ventajas grandes y acción todavía potente por el centro de la pista. Parecía que el inicio de la “ruta Maldotti” hacia el Gran Premio Nacional iba a terminar, como muchas veces antes, con la victoria del potrillo de Juan Carlos y Juan Sebastián.

Pero empezó a sentir el esfuerzo, Gustavo Calvente se “desvistió” en las riendas Beatle Francés para hacerlo arrancar y el hijo de Super Saver sacó a relucir una muy interesante dósis de calidad y valentía para atrapar a su rival prácticamente sobre la meta y vencerlo por medio cuerpo, manteniendo su condición de invicto, proyectándose como nueva figura del proceso selectivo 2021 y decorando su gestión con una marca de alto vuelo: 1m46s72/100.

Preparado por Nicolás Martín Ferro, aunque presentado por Enrique, su padre, ante la suspensión provisional que pende sobre el joven profesional, el zaino mostró muchos puntos interesantes más allá de la clase suficiente para dar vuelta un resultado que por un buen rato parecía sellado. No es fácil rendir como lo hizo con la única experiencia de un triunfo debutando, menos en una distancia con las exigencias que conllevan los 1800 metros.

Hay potrillo y hay respaldo genético, con un padre que está descollando en la arena (como la lógica decía…) y una familia materna que casi siempre se lució de la milla para arriba. Locasa Nistel (Van Nistelrooy), su madre, ganó el Gran Premio Jorge de Atucha (G1) y es hermana materna de la campeona Catch the Mad (Catcher In the Rye), que ganó el Gran Premio Eliseo Ramírez (G1), la Polla de Potrancas (G1) y el Gran Premio Selección (G1). Los G1 Mad Champ (Ski Champ) y Crazy Ensign (Firery Ensign), también en el pedigree de la nueva figura de la generación 2018, suman a esa causa.

El Martínez dejó otros puntos altos. Lo de El Escudo tuvo mucho mérito, porque corrió firme desde la salida, y estuvo a nada de que el plan fuera perfecto. Mejoró con respecto a su previo quinto en el Miguel Cané (G2), actuación que dicho sea de paso, había lucido “falsa”, y con la maduración propia y el trabajo de los Maldotti seguramente será capaz de graduar mejor sus energías hacia lo que se viene y hacia una posible revancha con Beatle Francés en el Clásico Eduardo Casey (G2), sobre 2200 metros y último paso preparatorio antes del Derby.

A 3 cuerpos del segundo terminó Mr. Aidan (Violence), que no tuvo peso en el desarrollo, pero sí estuvo parejo en la recta, en un debut dentro del plano gradual para ilusionarse con seguir recorriendo el camino de los clásicos, con las varias opciones que quedan a disposición aún. El favorito Last Opportunity (Catcher In the Rye), quedó cuarto a medio cuerpo de aquél, pero sin fuego. Poco hubo del resto, ya cruzando en final india y, por el momento, poco por hacer en este nivel.

Criado por el Haras Firmamento, que disfruta del acierto de haber escogido a un padrillo estupendo como Super Saver (del que actualmente, y por desgracia, se está vendiendo su segunda y última generación en el país), Beatle Francés dio un salto importante para su campaña y para su futuro. Por ahora fuera de la ruta de la Triple Corona, pero con la ilusión de sumarse haciendo ruido, forja su futuro con calidad y valentía, sin destrozar a sus rivales por varios cuerpos, pero sí con la energía necesaria como para ganarles donde la historia cuenta: en el disco.