La hija de Forty Tales y el destacado jinete trabajaron a más no poder para vencer a Illika, en Monterrico

Por Néstor Obregón Rossi

LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- Había expectativas por ver a Annagrazia (Pegasus Wind) defender su favoritismo este sábado en el Clásico Edgardo Gereda Peschiera (R – 1.300 m). La nieta de Domingo salía precedida de una buena campaña en el 2020 que justificaba ese respaldo de parte de la cátedra periodística.

Pero tenía un par de ‘peros’ que jugaban en contra de esa opción. La primera, dar tres meses de ausencia frente a especialistas en la distancia. Y eso iba de la mano con el segundo factor que podía ser otro punto negativo en su regreso: Bajar de recorrido.

Porque si bien Annagrazia había ganado este mismo clásico hace un año, a inicios del 2020, luego se fue adaptando a recorridos mayores y allí se hizo también sólida. Incluso se evaluaba regresarla a las dos curvas, hasta que el cambio de stud replanteó las cosas. En su nueva caballeriza decidieron arrancar desde cero y empezar la ruta del nuevo año, enfrentando lo que sin duda iba a ser un reto difícil.

Todo eso se complicó aún más con la partida. La yegua se quedó tres largos detrás del lote y fue el toque de gracia. Pese a que Juan Eugenio la incentivó para ponerla en carrera, Illika (Eye On Jacob) y Cosa Nostra (Forty Tales) se fueron muy rápido en la delantera, manejando el primer cuarto en 22s0, vertiginosos para cualquiera que se pusiera en persecución.

Así, mientras Annagrazia se gastaba sus balas en esos primeros metros, tratando de no quedarse tan rezagada, Forty Tales era ubicada por Martín Chuan en un cómodo tercer puesto, casi midiendo el paso veloz de las punteras y cuando entraron a la recta quiso poner en práctica la teoría de que un tren fuerte puede terminar pasándoles factura a las punteras.

Illika se había desprendido de Cosa Nostra y por momentos daba la impresión que aguantaría hasta cruzar la meta. Pero Chuan nunca perdió la fe, empujó a su conducida y sobre los tramos finales, la doblegó para estirar casi un cuerpo de separación.

Illika, así como la semana pasada cayó en el último clásico del año ante Esperanza Blanca (USA, Grey Swallow), volvió a ceder solo en el final, ahora en el primer estelar de la nueva temporada. Y con ellas, encima, Cosa Nostra, que regresó en el final poniéndole más emoción a la competencia.

Annagrazia, en una actuación para el olvidó, quedó penúltima, detrás de Windy Fields (Flanders Fields) y por delante de Kyrenia (Yazamaan), las tresañeras que intentaban sacar la cara por la nueva generación pero que, en esta ocasión, estuvieron bastante lejos de la imagen que lucieron en el 2020.