El hijo de Manipulator ganó de punta a punta el Especial Carlos Pellegrini y ahora suma siete victorias en su campaña

LA PLATA.- Cargar el peso máximo de 58 kilos no fue impedimento para que Cappello se luciera en el Especial Carlos Pellegrini (1400 m, arena), la prueba principal del jueves platense y que tuvo nivel de clásico. El caballo de La Frontera, que no había podido vencer en sus dos intentos anteriores allí sobre cancha alterada, consiguió ahora manejar todo a su antojo para así sumar una nueva victoria de las importantes para su campaña, pero también para su caballeriza, para el jockey William Pereyra y para el veterano preparador Isidoro San Millán, en este caso, representado por Hugo Azcurra.

De un extremo al otro se ipuso el hijo de Manipulator, que fue presionado durante la recta opuesta y la curva por Sabbioni (Easing Along, 52), para luego contrarrestar sin mayores inconvenientes en la recta a Candy Beer (Señor Candy, 54) y terminar venciendo por 5 cómodos cuerpos a Nuevo Récord (Sir Winsalot, 52), que atacó por los palos para ser segundo sobre el disco, dejando tercero por el pescuezo a Candy Beer, todo tras 1m26s20/100 en una cancha que era un chiquero.

Criado por el Haras La Pasión, Cappello fue gran favorito para el público (pagó $ 1,70) y llegó así a la séptima conquista sobre 19 presentaciones, llevando sus ganancias por encima de los 2.300.000 pesos. En materia de jerarquías, ya son 4 los lauros que atesora, pues el 1 de agosto se impuso en el Handicap Equalize de San Isidro y entre fines de 2020 y principios de 2021 triunfó en los clásicos Oswaldo Aranha (L) y Jockey Club Argentino (L), ambos en el sur.

Cappello tiene por madre a Coraza Mística (Easing Along), una hermana materna de la ganadora de G2 Codiciable (Parade Marshal) y nieta de Affy (Cormorant), que también es segunda madre de Es Corino (Espaciado), ganador del Gran Premio Polla de Potrillos (G1) de 2010, todos en una familia importada al país desde los Estados Unidos por el recordado Haras La Madrugada y que heredó la cabaña de Ricardo y Nicolás Benedicto.

Cappello está en un buen momento y los clásicos entre los 1400 y los 1600 metros son un terreno en el que todavía puede dar mucho más que hablar.