La hija de Le Blues superó en los metros finales a la puntera Madonna Key para quedarse con el Clásico Olavarría (G3)

Carameliza va quemando etapas de forma positiva y se afirma entre las velocistas más destacadas sobre el césped de San Isidro en la actualidad. La hija del generoso Le Blues dio este sábado su paso más importante ganando el Clásico Olavarría (G3-1000 m), superando a varias de las principales referentes y sentando las bases para lo que puede ser un gran 2022.  Ya había iniciado la temporada con algunas buenas actuaciones, como su triunfo en el Clásico Miss Terrible, pero ahora redobló la apuesta y con su atropellada consiguió dar un salto de calidad grande, de esos que suelen marcar un antes y un después.

Con la G1 Senegalesca (Sebi Halo) y Che Maga (Violence) en los partidores, todo parecía cuesta arriba para el resto, pero ambas parecieron sentir la inactividad y casi que no fueron protagonistas.

Así las cosas, pegadita a los palos, Madonna Key (Key Deputy) salió fuertísimo de abajo y metió pata parejo, afirmándose con el correr de los metros y dando en algún momento la sensación de que sería imposible alcanzarla. Sin embargo, la arremetida de Carameliza y Francisco Leandro fue imparable y, tras correr lejos durante la primera mitad del recorrido, ensayó una carga letal y que la depositó en el casillero más alto del marcador en los tramos finales, batiendo por apenas media cabeza a la puntera.

También jugando sus cartas desde atrás, Antes y Después (Angiolo) se quedó con el tercer lugar a 3/4 de cuerpo y con medio pescuezo sobre la gran favorita Senegalesca, que estuvo falta de punch. El tiempo de 56s8/100 en una cancha que hace tiempo no es generosa con el reloj, fue más que desatado.

Del Stud Carmel, Carameliza fue adquirida por el Haras Abolengo en la liquidación del Haras Santa Elena, su criador, en una elección que es fácil de entender cuando se dice que pertenece a la línea materna directa del crack Candy Ride (Ride the Rails). Primera cría de Candy Explosion, una Equal Stripes sin campaña de pistas y hermana materna de la clásica Candy Crush (Mutakddim), la zaina preparada por Nicolás Martín Ferro dio un salto grande entre las sprinters, y da la sensación de que su historia grande recién comienza.