Si en febrero próximo se impone en el General Arenales (G3), la hija de Violence habrá conseguido cada uno de los trofeos para la velocidad de las yeguas que se corren cada temporada en Palermo

Por Diego H. Mitagstein

Cuando se revisa el calendario anual de los clásicos exclusivos para yeguas en la velocidad del Hipódromo Argentino de Palermo, ya cuesta encontrar alguno que en estos últimos años no la haya tenido como ganadora a la fantástica Che Maga.

Pues bien, la hija de Violence tildó uno más este sábado en La Catedral, festejando por anticipado la Navidad y regalándole a sus allegados y a su equipo de trabajo un nuevo trofeo en el General Alvear (L), corrido sobre el kilómetro de arena normal y parte central de un programa bastante entretenido.

Cómo será la historia de fuerte y trascendente que ahora a la zaina del Stud Chemeco sólo le queda por vencer en el Clásico General Arenales (G3) -en el que ya fue segunda- para poder decir con orgullo que no hay prueba de black-type dentro de su categoría en el centro que no la haya tenido una vez como ganadora.

Con 3 ediciones del Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (G3) adentro, una del México (G3), 2 del República de Panamá (G3), un del España (L), una del General Francisco B. Bosch (G3), una del General Güemes (G3) y una del Venezuela (G2), lo de Che Maga puede ser único y maravilloso. Y lo mejor es que el objetivo está bien cerquita, porque ese Arenales esquivo se corre siempre cerca del final de febrero.

Para seguir en el ámbito de las estadísticas, Che Maga se impuso en seis clásicos de Palermo sólo esta temporada y ahora su récord en general habla de 17 victorias por total en 36 presentaciones, con apenas 5 no placé y ganancias por casi 30.000.000 de pesos. Y pensar que hay algunos que dicen con absoluta libertad que “le falta ganar un G1…”.

Che Maga volvió a ser implacable con su atropellada, aunque esta vez hubo algo de suspenso, porque por algún momento pareció que se le iba a hacer difícil alcanzar a Decímelo Al Oído (Decilo) y Anguila de Coral (Santillano), que en los 150 luchaban al frente.

Pero el cambio de ritmo de la pupila de Roberto Pellegatta fue determinante, poniendo sexta en esa cuadra final y derrotando finalmente por 3/4 de cuerpo A Anguila de Coral, con Decímelo Al Oído completando el podio a medio largo, todo tras una marca bien competitiva de 55s30/100.

La clase de Che Maga pone su cuota, pero no hay que sacarle mérito a la tarea que siempre cumple en su silla el jockey William Pereyra, que la conoce como nadie, no se desespera por más que quede más lejos de lo recomendable y sabe perfectamente cómo y cuando pedirle el esfuerzo.

Che Maga, esa Che Maga que de potranca ilusionó con cosas grandes y en mayores distancias, incluso llegando a correr la Polla (G1), llegando décimo segunda a 15 1/2 largos de Scotish Star (Key Deputy), en el 2020 de la pandemia, ya está entre los nombres más importantes en el listado de yeguas velocistas, con una campaña que rememora aquellos logros de Tristeza Cat (Easing Along) u otras cracks como Wally (Southern Halo) o Spiny (Ringaro).

Ya con 6 años bien entrados ratificada en casi cada una de sus salidas su vigencia, suma alegrías y discos y ahora quedó a las puertas de un dato que la hará entrar en la historia. Todo dependerá del resultado que tenga en el venidero Clásico General Arenales (G3), hacia el que seguramente Roberto Pellegatta y Juan Saldivia apuntarán todos los cañones en pos de poder decir que tuvieron en su stud a la yegua que ganó todos los clásicos de Palermo en la velocidad de las chicas…