Con el respaldo de la encendida dupla conformada por Jorge Peralta y Marcelo Sueldo, se llevó ahora el Especial Haras Cumeneyén

LA PLATA.- Siempre es complicado ganarle a un caballo cuando está encendido, cuando se siente pleno y está en racha positiva; pero si al combo se suma que lleva a un jockey que le que toca lo hace disco y cuenta con la preparación de un cuidador que gana más de las que pierde, el combo se transforma en indomable.

Pues bien, en mucho por allí debe buscarse la explicación de la comodísima victoria que Che Marginal alcanzó este domingo en el Especial Haras Cumeneyén (1400 m, arena normal), la prueba central de la pobrísima reunión que se realizó en el Bosque y cuya recaudación estuvo entre las peores en mucho tiempo: $ 73.768.182.

Ya la semana última, corriendo un sábado, lo de los eucaliptos había sido una falta de respeto al aficionado en el día más importante de la semana, y ahora se repitió el plato. El camino al derrumbe definitivo, salvo un milagro o un cambio de postura de la lotería provincial, parece inevitable.

Volviendo a Che Marginal, cargando uno de los pesos máximos de 58 kilos, el hijo de Greenspring no la pasó bien en algún momento del desarrollo, estirándose en la curva mientras Atrevido Electric (Electricity, 54) marcaba el camino perseguido por Retracto (Equal Talent, 58).

Sin embargo, cuando pisó la recta el panorama se aclaró para el favorito, que tomó fuerza y pasó de largo al puntero y a Chazki (Cityscape, 58), que se había arrimado, para rematar con solvencia y cruzar la meta con 5 cuerpos de ventaja sobre este último, mientras, atropellando, Fancy Model (Lizard Island, 54) era tercero a 1 más, todo tras 1m24s18/100.

Ahora con 4 victorias en sus 5 salidas más cercanas, el alazán que compite para el Stud El Basti y fue criado por Patricio Losinno parece haber vuelto a un nivel similar al que allá por mediadios de 2022, con su campaña todavía fresquita, le permitió vencer en el Clásico Southern Halo (G3), sobre el césped del Hipódromo de San Isidro.

Segunda cría de Marie Magdaleine (Lucky Roberto), tiene en su genética una de las ramas más generosas del histórico Haras Ojo de Agua, la de Anamita (Cardanil II).