El hijo de Greenspring se quedó con el Clásico Asociación Bonaerense de Propietarios de Caballos de Carrera (G3), en La Plata

LA PLATA.- El mundo del turf está lleno de fábulas y “leyendas urbanas”. Una de ellas dice que cuando un haras está próximo a un remate de productos los resultados de sus crías mejoran sensiblemente, en una especie de guiño del destino. Como siempre en estos casos, más allá de que no haya sido ninguna casualidad, habrá que creer o reventar.

En apenas una semana Vikeda ofrecerá su producción 2017 en el Tattersall de Palermo y en el sábado platense Che Zorro se encargó de reforzar las creencias de los “profesionales del mito” alcanzando una muy valiosa victoria en el Clásico Asociación Bonaerense de Propietarios de Caballos de Carrera (G3-1200 m).

El zaino es hijo de Greenspring (Orientate) y fue criado justamente por Eduardo Kehoe Wilson en su cabaña, y parece haber encontrado nuevamente su mejor forma. Mostró “síntomas” a mediados de febrero llevándose el Especial Antártida Argentina, y ahora confirmó esa vuelta a las marquesinas con una conquista valiente y ante un lote durísimo.

Con Francisco Arreguy (h.) “up”, el caballo del Stud Los Nómades, de Santa Fe, no se movió nada lejos del puntero y favorito As del Paraíso (Angiolo), lo sometió por los 200 metros y de allí en adelante resistió valientemente los arrestos de View On the Top (Seattle Fitz), su escolta desde apenas el pescuezo. A 2 1/2 largos, As del Paraíso completaba una reprise que deja las puertas abiertas para soñar con una revancha en el corto plazo.

Al cuidado de Julio Mársico, Che Zorro demoró 1m11s63/100 en cubrir las 12 cuadras establecidas, y redondeó un lindo doblete para Gingerbread Miss (Grand Slam), su madre, que el viernes último había disfrutado del estreno exitoso de su hija Gingerbread Girl en Palermo, también hija de Orientate.

En el sábado platense Che Zorro llegó al éxito de grado que hace poco más de un año se le había escapado a las patas del estupendo Tato Key (Key Deputy) en el General Manuel Belgrano (G2). Y, de paso, le dio más plafond a los “burreros” que creen en los mitos. Desde ahora, tendrán un poco más de razón…