La hija de Claro Oscuro olvidó rápido su traspié en el Clásico México y se impuso ante un lote durísimo en el Venezuela (G2)

Hay un viejo dicho «burrero» que dice que a los caballos hay que medirlos por las buenas. Por eso, el tropezón que Clara Danger había sufrido en ocasión del Clásico México había que tomarlo con pinzas, pues antes toda su campaña había sido meritoria. Poco más de dos meses después, la potranca volvió al ruedo y a su verdadero nivel, ganando en gran forma el bravísimo Clásico Venezuela (G2-1000 m, arena), la carrera más importante de un nuevo lunes de turf en el Hipódromo Argentino de Palermo.

Trepó grande en el ranking de las sprinters la reservada del Stud-Haras La Tutina, confirmando ahora ante las mayores todo lo que había exhibido al cabo de sus tres primeras salidas, cuando, tras vencer debutando, se quedó con el Clásico Carlos Casares (G3) y hasta se dio el lujo de triunfar sobre 1200 metros en el Clásico Saturnino J. Unzué (G1).

Conducida por primera vez por Iván Monasterolo, que al ratito sufriría un accidente (se comenta por separado en esta misma edición), la hija de Claro Oscuro vino al son de la banda desde la partida, se afirmó desde los 500 metros y arriba no tuvo demasiados problemas para contener por 1 1/2 cuerpo la carga interna de Che Maga (Violence), con La Hilary (Grand Reward) remontando bastante tras ligar algunos golpes en la partida y así quedar tercera al hocico. El tiempo de 56s5/100 habla a las claras de lo competitivo de la prueba, en una cancha que se acomodará con la lluvia que se anticipa.

Al cuidad de Luis Alberto Gaitán, Clara Danger recompensó a sus seguidores con un sport injusto de $ 9,45, siendo cotizada en quinto término detrás de la mencionada Che Maga, de Misty Spring (Greenspring), de la favorita Shades of Rose (Sebi Halo) y de Mascota Virtual (Sidney’s Candy), que llegaron apenas sexta, séptimo y novena, respectivamente, todas corriendo mucho menos de lo esperado.

Familia de ligeros la de Clara Danger, pues su padre fue Campeón Velocista de 2010 y su abuela es la muy corredora Risky Girl (Southern Halo), titular clásica con la chaquetilla de La Quebrada y en la familia de una fenómena de la recta con la pequeña Refine (Mutakddim), aunque en su pedigree aparecen también las fondistas Rapper (Southern Halo) y su Samba Reggae (Mutakddim) y el millero Reggae (Fort de France).

Clara Danger volvió a la senda del triunfo y quizás ahora tenga un segundo desafío de G1, tras aquél intento decepcionante por los 1500 metros del Gran Premio Jorge de Atucha (G1). Ahora será ens u hábitat natural. Es un dato…