Debutando con los colores del Stud Santo Domingo, el hijo de Angiolo se impuso cómodamente en el primer clásico fuerte para 2 años

Para la gente del Stud Santo Domingo, la que realizó por Amor del Bueno ya es una gran inversión. En su debut portando los colores de Sharper (Johannesburg) y Arellano (Angiolo), el ex S. de B. pisó por primera vez el césped del Hipódromo de San Isidro para llevarse cómodamente el Clásico Congreve (L-1000 m), tradicional primer paso del proceso selectivo grande para cada generación.

Tras despedirse de sus antiguos propietarios siendo segundo en la final del Clásico Precoces de La Plata, el hijo del siempre generoso Angiolo se hizo sentir desde temprano, pese a no dar el salto perfecto. Rápido se arrimó al puntero Nightbirde (Qué Vida Buena) y, poco a poco, fue inclinando la balanza a su favor, mostrando paso firme en el momento de la definición y desprendiéndose, aún, cambiando de mano en reiteradas ocasiones, un temita propio de su juventud y de su inexperiencia en la grama.

Tan firme fue su remate que la atropellada de Es Mío (Dabster) no le hizo ni cosquillas, superándolo por 1 1/2 cuerpo, mientras el favorito Qué Gotón Pass (Distinctiv Passion) era sólo tercero a 2 largos más, con Nightbirde y el perdedor Acero Cat (Hurricane Cat) completando el marcador a 2 1/2 y 5 largos, respectivamente, todo tras una marca más que que aceptable de 56s11/100.

Presentado por Rodrigo Baglietto, y de la cría del Haras El Paraíso, Amor del Bueno es la cuarta cría de la corredora y generosa Rose of Grace (Bahiaro), que ganó 4 clásicos durante su paso por las pistas y luego, en el haras, produjo además a El Cid Campeador (Il Campione), titular del Clásico de la Provincia de Buenos Aires (G3); a Ambar Rose (Angiolo), que fue segunda en el Handicap Pescara; y a Amor y Rosas (Angiolo), con un triunfo a los 3 años en La Plata.