La yegua se impuso en la milla de San Isidro y le dio el vigésimo festejo gradual esta temporada a Nicolás Martín Ferro, su entrenador; Eduardo Ortega Pavón estuvo acertado en sus riendas

Por Diego H. Mitagstein

De regreso al césped, Siempre En Mi Mente volvió a cruzar adelante el disco en un clásico y estiró la cosecha fantástica en el nivel más importante del entrenador Nicolás Martín Ferro y del Stud-Haras Pozo de Luna. Fue este viernes, en el Hipódromo de San Isidro, donde la hija de Equal Stripes redondeó una gestión eficiente y valiente para alzarse con la versión 2021 del Eudoro J. Balsa (G3), tradicional milla y que le permitió rehabilitarse luego de la foja gestión que había cumplido hace un mes en el Gran Premio Estrellas Distaff (G1), pero sobre la arena de Palermo.

En una carrera entretenida, y devolviendo a sus seguidores suculentos $ 7,90 en el totalizador, la hija de Equal Stripes retomó la buena senda, esa que en abril último la llevó a ganar el Clásico Paseana (G2), sobre 1800 metros, cuando dejó cuarta a la misma Linda Isabelle (Cityscape) que ahora fue su escolta desde 1 1/2 cuerpo como favorita y con algunos tropiezos que la privaron de terminar algo más cerca.

Eduardo Ortega Pavón estuvo acertado en las riendas de Siempre En Mi Mente, primero, dejándola tercera mientras Bless Candy (Sidney’s Candy) y Yumara Chica (Cityscape) hacía el esfuerzo de venir al frente. No dejó nunca los palos la ganadora, que durante la mayor parte del opuesto y la curva corrió con Linda Isabelle a su derecha, marcándola a presión.

Una vez en la curva, el jockey paraguayo se afirmó junto a la baranda mientras la preferida de todos debía sujetar en un par de ocasiones, uno de los dos estorbos determinantes que sufriría para sus aspiraciones. Una vez en el derecho, movió rápido Ortega y “madrugó” las intenciones de William Pererya de dejarlo sin espacio en la silla de Bless Candy. Adrián Giannetti, en tanto, debió buscar la mitad de la pista con Linda Isabelle, ante la posibilidad de avanzar por la zona interna, en el otro movimiento influyente.

Pasó Siempre En Mi Mente y a rigor de látigo se mantuvo primera, con una Yumara Chica que no aflojó nunca y que sólo cedió la posición de escolta en el salto final y ante el avance externo de Linda Isabelle, que la postergó por el hocico. A la cabeza, en tanto, Safona (Aerosol) fue cuarta, con Joy Velika (Fortify) y Bless Candy a 3/4 de cuerpo y “otra vez”, completando el marcador.

Fue de 1m37s69/100 el tiempo que le demandó a Siempre En Mi Mente lograr la segunda conquista gradual de su campaña y darle a Nicolás Martín Ferro su victoria número 20 en el plano clásico en 2021, una marca realmente sensacional. Para Pozo de Luna, en tanto, son 8 ahora los éxitos por encima del nivel común en este calendario, también altísimo.

Entre la milla y los 1800 metros ha mostrado hasta ahora su fuerte Siempre En Mi Mente, aunque es justo recordar que supo tercer tercera cerquita de Mumy Beach (Treasure Beach) en el Gran Premio Selección (G1) de Palermo, sobre 2 kilómetros. Afirmarse en esa distancia será, seguramente, el próximo objetivo para la talentosa zaina.

El pedigree de la heroína de la tarde es bien conocido aquí, aunque importado. Su madre es Santa Emiliana (Easing Along), ni más ni menos que la propia hermana del campeonísimo Suggestive Boy, de la G2 Subtlety -además ya madre de Suiting (Full Masr)…- y del placé de G2 Sinan. En su familia materna también destaca Wilds Dreams (Suggestive Boy), titular de G3 también en nuestro país.

Siempre En Mi Mente regresó al césped y a la victoria, y ahora encara el segundo semestre otra vez con el ánimo bien en alto. Linda Isabelle perdió su tercera carrera seguida, pero evidenció síntomas que hacen pensar que esa racha pronto se cortará. Y la tordilla Yumara Chica, un tanque de 500 kilos, volvió a mostrar que su corazón no sabe de condiciones o rivales, en un Clásico Eudoro J. Balsa (G3) que coronó una reunión de calidad en San Isidro, de esas que el público quiere ver. De las de antes…