En una valiente gestión, el hijo de Evocado se tomó revancha de Hatim al superarlo por 6 cuerpos en el Bosque

LA PLATA.- Si hay algo que siempre le sobró a Evo Revoltoso es su generosidad. En casi cada una de sus actuaciones fue pura valentía para correr adelante, jugándose a pleno, el todo por el todo en pos del objetivo, donde sea. Sin traicionar su característica principal, el zaino preparado por Raúl Ramallo logró este martes el triunfo más trascendente de su campaña, venciendo de forma terminante en el Clásico Jockey Club de Venezuela (L), encontrando en los 1400 metros una distancia ideal para balancear su velocidad con su resistencia.

No fue sorpresa su tarea, pues venía de una serie de labores de valor. Había quedado cuarto en los clásicos 9 de Julio – Día de la Independencia (G3) y General José de San Martín (G3), y de escoltar a Hatim (Asiatic Boy) en el Clásico Hipódromo de La Plata (G3), rival del que se tomó revancha ahora al vencerlo nada menos que por 6 cuerpos, luchando desde temprano adelante con Lofoten (Lucky Island) y Endler (Cima de Triomphe). Lejos de sentir el esfuerzo, se afirmó en la recta final para mantenerse y sacó amplias diferencias.

Hatim atropelló abierto pero su avance nunca lució como para complicar al ganador, aunque sí le permitió alcanzar la segunda colocación dejando tercero a El Grand Grys (Grand Reward) a sólo el hocico, con Lofoten en cuarto a otros dos largos y Endler y Magnificent (Daniel Boone) volando mucho más bajo de lo esperado.

Con el siempre efectivo Daniel Eduardo Arias en sus riendas, Evo Revoltoso voló para emplear un tiempo excelente de 1m23s34/100, luego de marcar parciales bien firmes de 24s11/100 y 46s94/100 y 1m10s79/100.

El ganador defiende los colores del stud C.S.N.E., los mismos con los que Evocado (Southern Halo), su padre, ganó en 2009 el Gran Premio Montevideo (G1) de Palermo. En Vigee (Russian Blue), Evo Revoltoso tiene la línea materna de Alphabetic (Salt Marsh), con mucho de La Quebrada y también desarrollada con mucho éxito por Tres Jotas, la misma de Artemisa (Mutakddim) o los “modernos” Acteón (Angiolo) y Almendro En Flor (Angiolo).