El hijo de Catcher In the Rye ratificó su gran momento y su generosidad competitiva ganando por 7 cuerpos el Handicap Practicante

Classic Rye es de esos caballos para “tener en la mesita de luz”. Guapo, llegador, consistente, no importa la pista que le toque, ni los kilos que cargue como tampoco los rivales que deba enfrentar. Básicamente, siempre está dispuesto a darlo todo en pos de alegrar a su gente, de sumar victorias y dinero a su cuenta, que tan bien viene por cierto.

En el sábado de Palermo, sobre la arena fangosa, el hijo de Catcher In the Rye y la clásica Miss Cursi (Numerous) le dio continuidad a su actualidad perfecta quedándose con el Handicap Practicante (1400 m) sin tener que extremar recursos.

Conducido como casi siempre por Luciano Cabrera, el pupilo de Armando C. Glades se hizo fuerte en el derecho tras correr a la expectativa, dando cuenta del puntero Inmenssionable (Honour and Glory) por los 300 metros y rematando con “taquitos y rabonas”, sacándole de allí hasta el disco 7 cuerpos de ventaja a Tie de Nueve (Grand Reward, 57), de buena labor ya que llegaba desde las condicionales.

Al pescuezo, Corleone Vito (Asiatic Boy, 58) quedó tercero, por delante de Pari Passu (Star Dabbler, 58 1/2) e Inmenssionable, que cruzaron a hocico y 1 1/2 cuerpo. El favorito El Rosador (Sidney’s Candy), volviendo al ruedo tras casi un año y medio de inactividad, corrió más que aceptablemente, amagando en el derecho y cansándose un tanto en el final, aunque arribando séptimo a 2 cuerpos del segundo. Si la salud lo ayuda, habrá revancha.

De la cría de Firmamento y defendiendo los colores del Stud Rosildie, Classic Rye llegó a los siete triunfos sobre 19 presentaciones, superó el millón y medio de pesos en premios y da la sensación de que es el momento ideal para intentar en el plano de los clásicos. Ganar una carrera de ese nivel sería la frutilla de la torta.